La suma de elementos negativos que están en el mercado de la oleaginosa tiene más fuerza que las compras de fondos especulativos.
Los abundantes stocks -notablemente por encima de los otros granos como el maíz y el trigo- y las mejores condiciones climáticas en el medio oeste estadounidense actúan como fuerte presión a la baja en los precios. Esto se nota claramente en los precios de hoy.
¡Y la demanda? La preocupación por la gripe aviar, ante la posibilidad de que la enfermedad entre pronto a Estados Unidos, también patea en contra de los futuros de todo el complejo oleaginoso.
El temor de la gripe aviar está haciendo de las suyas en China, también. De hecho interrumpió la actividad de aproximadamente la mitad de las procesadoras de soja por los bajos precios de la carne porcina en el mercado interno que también ayuda a reducir la demanda para alimento animal.
Pese a ello, la demanda de harina de soja permanece fuerte.
Hay una cosa importante. La crisis de las aves de corral y el impacto negativo sobre la demanda de importación de harina de soja está siendo en buena parte compensada por el crecimiento de la producción porcina y la producción ictícola, en muchos países. Así que no está todavía todo dicho con respecto a la demanda de la harina de soja.
Es que la necesidad de ingesta de carnes blancas es sustituida por otras especies.
En tanto en América del Sur, la oferta sigue mostrándose en baja. La Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB) calcula que la producción de soja de Brasil 2005/06 alcanzará las 57,2 millones de toneladas frente a las 58,2 millones estimadas en febrero.
Y de la Argentina, ya quedan pocas dudas: la cosecha no superaría el nivel de 38 millones de toneladas.
En fin, como se ve, hay elementos a favor y en contra. Pero algo está claro. Como los stocks son elevados, es posible que en lo inmediato la tendencia sea de suave baja. Cuán pronto se dé este cuadro va a depender de los fondos. Los fondos buscan la seguridad de los commodities por temor a la inflación y a la burbuja inmobiliaria en EE.UU. Y por fortuna ellos están activos.
Es que cada vez se ve más a los commodities como refugio de valor para los fondos inquietos que dan vueltas por todos lados.
El panorama desde la posición actual es inquietante. Pero para un poco más adelante, la cosa puede mejorar... ¿Por qué? Pues porque la cosecha de América del Sur será menor y porque Brasil no está en condiciones de arrancar una nueva campaña con éxito.
El problema de los productores brasileños es su alto endeudamiento con un cuadro bancario de altas tasas de interés, hoy por hoy las más elevadas del mundo.
Como ellos vienen ya desde hace un buen tiempo con problemas financieros, la falta de financiación es un verdadero cuello de botella. Y por si ello fuera poco, el real día a día se revalúa con respecto al dólar, y eso le quita competitividad a la soja a nivel internacional. Quiere decir que el segundo exportador del mundo tiene problemas para producir... De hecho se calcula que este año se reducirá el área de siembra casi 3 millones de hectáreas.
En tanto en la Argentina, la soja es el producto del agro que menor exposición a cualquier agresión de la política económica tiene. Es que este año será un tiempo de pánico para el gobierno en cuanto a la inflación. Pues que ella será tema de todos los días, pocas dudas caben.
La inflación marcará el ánimo oficial...
Y, por ende, una suba en cualquier grano en será interpretada como enemigo número uno. Por fortuna para la soja, ésta no se consume en el mercado local, y así, una suba no repercute en la inflación de nuestro país.
El trigo está ligado al pan y la harina. El maíz a la avicultura, al aceite. Y así sucesivamente. Son productos muy sensibles de la canasta familiar... y de la acción gubernamental.
Así la cosa, la soja se presenta como la más segura de las opciones de la producción agrícola.