La demanda a nivel internacional ha hecho subir drásticamente los precios del azúcar en el mercado uruguayo. En lo que va del año, el kilo de dicho insumo ha pasado de alrededor de $ 14 a $ 21, lo que significa una suba del 50%.
Según explicó el presidente de Calnu, Sergio Serra, el panorama del mercado internacional del azúcar no permite alimentar esperanzas de que el precio en las góndolas de supermercados pueda bajar. “En el corto plazo, no se puede esperar que baje, sino que, por el contrario, la presión va a ser al alza. En el mediano plazo, en la medida que Uruguay pase a tener su propia producción de caña de azúcar, se va a poder esperar una estabilización de precios en el mercado interno”, señaló.
La situación en el mercado internacional tiene que ver con el absoluto protagonismo de Brasil como fijador de los precios, por ser el primer productor mundial de caña. Lo que sucede es que dicho país actualmente destina el 50% de su producción a refinar azúcar y el 50% a producir etanol, alcohol con destino carburante para el mercado automotor. Ya son muchas las marcas que producen vehículos llamados “flex”, en los cuales el usuario tiene la posibilidad de elegir entre cargar nafta o cargar alcohol.
Como se sabe, el precio del petróleo ha ido constantemente al alza en los últimos años, lo cual ha llevado a los productores de autos a buscar combustibles alternativos, entre ellos el etanol, cuya demanda se ha disparado. Esto tiene un impacto directo sobre el edulcorante natural, que ha pasado de valer 252 dólares la tonelada a mediados del año pasado, a 458 dólares en la actualidad. Para el gerente de Azucarlito, Raúl Cancelo, nadie imaginaba que se iba a registrar un aumento de esas características.
De todas formas, relativizó el peso que tiene el azúcar en el presupuesto familiar, ya que el consumo por cabeza por año es de 20 kilos. “Estamos hablando de poco más de un kilo por cabeza por mes, unos 30 pesos”, agregó.
El empresario apuntó el importante nivel de valor agregado que posee un kilo de azúcar, en lo que tiene que ver con inversión, tecnología y mano de obra. Recordó que en el mismo Brasil el azúcar está caro, y que en Argentina lo está más barato merced a la congelación de los precios de insumos como el gas y la electricidad que ha llevado adelante el gobierno de Kirchner.