El mercado local está más que exigido. Hasta la fecha, el sector exportador lleva comprado, de maíz 2005/06, cerca de 3,50 millones de toneladas. Para esta misma fecha del 2005, las compras superaban los 5,50 millones de toneladas.
Los exportadores se enfrentan a un cuadro de falta de mercadería.
Si bien los exportadores tratan de anticiparse con los negocios domésticos a una firme demanda externa, la escasez existente limita las posibilidades de exportar.
Todo indica que las exportaciones de maíz 2005/06 apenas podrían llegar a un volumen de 7 a 8 millones de toneladas, frente a los 14 millones del ciclo pasado. ¡Estamos casi en la mitad!
En tal caso, el tiempo de subas estacionales que suele darse cada año habría de ser más pronunciadas que en otras ocasiones.
A pesar del menor saldo exportable, los negocios se mueven ágilmente por los competitivos valores FOB del cereal argentino en el mercado exportador mundial.
Las condiciones climáticas y la preferencia del productor para empezar a cosechar soja en lugar de maíz son los principales sostén de los precios del maíz, ahora, cuando deberían haber comenzado a bajar por la presión de la cosecha iniciada a principios de marzo.
Como ya nadie duda, la menor productividad que está registrando el maíz, más la caída del 9% en el área sembrada, nos van a mostrar una fuerte baja en la producción. Las estimaciones actualmente están entre 13,5 millones y 15 millones de toneladas. Los más probable es que el número final esté más cerca de 13 que de 15.
Así el cuadro, este año habrá una baja de más de 5 millones de toneladas respecto de la campaña anterior. Es una disminución realmente traumática...
Se trata, así, de un cuadro de escasez de oferta para este año en la Argentina.
Respecto a la futura producción mundial habría que tomar en cuenta las expectativas de menor área a sembrarse con maíz en EE.UU, principal productor mundial, en el año 2006.
Otro elemento está sustentado en la demanda mundial que sigue firme. Los principales demandantes del cereal estadounidense continúan siendo Japón, Corea del Sur y Taiwán, estos últimos con grandes expectativas de continuar con los negocios por la escasa participación de China en el mercado exportador.
Obviamente todo depende de la expansión de la gripe aviar en el mundo que continúa afectando negativamente al mercado global del cereal.
También los fondos en el mercado de Chicago están disminuyendo sus posiciones compradas ante la proximidad de un ingreso en el mercado climático estadounidense con buenas perspectivas.
En fin, si los condiciones climáticas en EE.UU. son buenas los precios tenderían a la baja.
Pero, si por el contrario, el clima no se comporta como se desea, los precios deberían empezar a subir.
Es como si la fuerza del clima en EE.UU. se sentara en el suba y baja. Así, el maíz pegaría un salto. Sobre todo en la Argentina donde lo que falta es maíz. Siempre y cuando la fiebre aviar no nos de una sorpresa.