Digan lo que digan, una realidad se muestra bastante clara: la cosecha que estamos atravesando en Sudamérica no va a ser como lo muestra el USDA. Sólo con caminar por las rutas, uno se da cuenta de ello. Al que dude de ello, lo invitamos a levantar el teléfono y hablar con la producción a lo largo y ancho de país. Un rápido paneo le mostrará un cuadro diferente.

Y si bien ésta es una apreciación de parte, vale la pena abrir el paraguas.

Pues ello va a terminar pesando en los precios. ¿Existe la posibilidad de una inflexión en la tendencia actual?

Veamos las cosas con mayor detenimiento.

Aún cuando la cosecha mundial ahora se calcula, básicamente por lo que informa el USDA, como algo mayor, hoy aparece en el horizonte una noticia alcista en términos de precios.

El cambio de tónica viene de Brasil. El Instituto de estadísticas de Brasil ha dado a conocer una nueva estimación de producción: ahora, la cosecha brasileña está calculado en 57 millones. Y este es un cálculo oficial.

Se trata de un flor de recorte; es un millón y medio de toneladas menos respecto al cálculo efectuado en enero. Los Estados a los cuales se ha reajustado la estimación son Bahia, Minas Gerais, Mato Grosso do Sul y Parana.

Como puede uno darse cuenta es un reajuste considerable. Ello, más el cálculo irrealista del USDA sobre la producción argentina, constituye un elemento sostén; sino a la suba, al menos, para que los precios no tengan una baja abrupta, ahora que la trilla está entrando en su máximo punto

Es que, en la Argentina, el buen tiempo que hubo en los días correspondientes a los primeros días de marzo permitió el avance de la cosecha de soja y por ende los precios en el mercado local cayeron con mayor intensidad que en el mercado internacional.

Pero ello no debe inducirnos a creer, como verdad revelada, la inminencia de un proceso de baja.

Los precios con entrega más cercana se han mantenido en un rango que va desde $510 $520. Y las operaciones forward, se ubicaron en torno a u$s 165. Este precio es levemente más bajo que el del año pasado; se trata de un 3% inferior a lo negociado para los forward del año pasado, en la misma fecha.

La colocación en el exterior está comenzando a moverse. Por ello los exportadores se han largado a comprar. Así, dado que competencia es muy grande y los productores están con menos urgencias de espacio, los precios no muestran señales claras de caída abrupta.

De allí que los compradores tengan que pagar mejores precios, e incurran en importantes contra-márgenes.

Sobre un volumen a cosechar del orden de los 36-38 millones de toneladas, el total de compras hechas en el mercado doméstico, por parte de exportadores e industriales, ya habría superado la cifra de 9 millones de toneladas.

La realidad es que el mercado está fijando precios tanto en la plaza local como en el exterior en un nivel algo más bajo que el año pasado. La soja norteamericana se cotiza un 8% a 9% menos de lo que costaba el año pasado, a esta fecha, y la harina un 7% a 8% menos. En el caso del aceite de soja la suba anualizada es del 1,3% a 2% para las primeras posiciones.

Así el cuadro, lógicamente, el clima resulta bajista entre los operadores, más con los últimos cálculos del informe del USDA. Tal informe muestra que no sólo los stocks finales de soja 2005/06 han sido aumentados, sino que el USDA ha recortado la cifra estimada de exportaciones de aceite de soja.

No obstante ello, en el caso de los aceites, las perspectivas son positivas en tanto se considera una demanda que crecerá a un ritmo muy superior al que lo hace la oferta.

La producción mundial de oleaginosas aumentaría en 3,7 millones de toneladas, respecto del cálculo de febrero, y 12,7 millones, respecto del ciclo precedente, a 393 millones de toneladas. Este 2005/06 sería, en ese sentido, un récord histórico.

La cosecha mundial sube 1,4 millón de toneladas pues pasa a ser de 224,12 millones, básicamente por el aumento que se aguarda en la producción de China. Ésta aumentaría en 1,3 millones a 18,3 millones a partir de un crecimiento en la superficie y el rendimiento.

El USDA mantiene las cifras pronosticadas para Sudamérica: 103,5 millones toneladas donde 40,5 millones son Argentina y 58,5 millones de Brasil.

También prevé un incremento del 3,5% en el stock global de aceites, con respecto a su estimación previa, que llegaría a 8,03 millones, debido al aumento de los stocks de aceite de soja en EE.UU. Sin embargo, la relación stocks / uso es del 7%, cuando en el 2004/05 esa relación era del 7,6%.

Así las cosas, vale la pena abrir el paraguas...¿no?