El gobernador de Santa Cruz, Sergio Acevedo, presentó esta tarde su renuncia "indeclinable" ante la legislatura provincial, alegando "motivos personales".

Acevedo tenía hasta hoy una de las cajas más importantes y grandes de todas las provincias: aproximadamente 2.500 millones de pesos anuales, un caudal de dinero que envidiaban la mayoría de los demás gobernadores, además de las regalías por el petróleo, que el por entonces gobernador Néstor Kirchner, le había dejado en Santa Cruz, durante sus años de gestión: más de u$s500 millones.

Previamente, su paso por la SIDE fue de la mano también de Kirchner, lo cual demostraba hasta qué punto el Presidente le delegaba temas sensibles.

El ex mandatario provincial fue uno de los impulsores, durante su período en el Congreso, del juicio político a los miembros de la Corte Suprema de Justicia. El santacruceño pasó dos veces por la Cámara Baja (del 1995 a 1999 y reelecto en 2001). Allí ocupó la presidencia de la Comisión de Juicio Político.

Su carrera política comenzó a los 27 años, cuando ganó la intendencia de su pueblo Pico Truncado: en esa época nació el estrecho vínculo con el matrimonio Kirchner.

Recibido de abogado y luego de escribano, ocupó casi todos los cargos políticos provinciales: diputado, convencional nacional, dos mandatos en la Cámara Baja y ex vicegobernador.

Es un hombre de máxima confianza del Presidente. De acuerdo a Alberto Barria, un periodista santacruceño, Acevedo es un hombre "muy introvertido y de mala comunicación con la prensa".