Tal como dijéramos en el informe de hace unos días atrás -el día viernes 3 de febrero- la soja disponible alcanzó un nivel de $ 550. Fue una suba de $ 15 respecto de la jornada previa, como respuesta a la recuperación de los precios futuros en el mercado de Chicago. Y para la soja nueva, entrega en mayo, el mercado logró un valor de u$s 168.

Al cerrar este informe, el lunes 6 de febrero, la soja cayó un poco. Ahora pasó a $545, el disponible. Y la nueva cayó a u$s166.

Sea cualquiera de estos días, la realidad es que estamos frente a un oportunidad.
Son precios muy buenos. Es éste un tiempo de bonanza que seguramente habrá que aprovechar para concretar operaciones.

Lo interesante de estas mejoras se basa en el hecho de que han dado luego de una semana de lluvias que contribuyeron a mejorar los niveles de humedad de la tierra, con varios días nublados, como factor positivo adicional.

El cuadro que sigue (BCR) muestra cómo el precio actual está de parabienes. La curva roja se halla claramente por encima de los precios promedio de los años 2002-2005. Y está bien por arriba de la curva promediada.

Allí se puede apreciar cuánto más bajos eran las cotizaciones en el año 2004. Y también puede verse cómo a partir de marzo de cada año la tendencia se hace declinante para empezar a revertirse en los meses de agosto y septiembre.


Según los datos que disponemos casi 40 millones de toneladas de la soja 2004/05 estarían vendidas: más de 9 millones al sector de la exportación y 30,5 millones a las fábricas aceiteras.

De esta forma puede decirse que hay poca mercadería disponible, al menos hasta el ingreso de la soja 2005/06. Ello implica que pueden verificarse mayores alzas, ciertamente muy puntuales, en los días por venir.

En el gráfico de la BCR se aprecia la situación con claridad.

El resto de las zonas de producción de América del Sur revela un cuadro de incertidumbre sobre el volumen de cosecha. Acá es Brasil el que pone un cuchillo en el estómago del mercado. Y en consecuencia abre posibilidades de buenos precios. O, al menos, de niveles superiores a los $500.

No es la situación en determinadas regiones de este país. En Paraná la condición de los cultivos deja que desear.

Y en Mato Grosso, el exceso de agua en la época de siembra demoró esas labores y las fases fenológicas están retrasadas. Y ahora el agua es escasa. En rigor en el norte de este estado hubo exceso de lluvias. Y en el sur, hay déficit.

De esta forma, la última proyección en el volumen de la soja 2005/06, por parte de ABIOVE, es de 57,1 millones de toneladas. Son 300.000 toneladas menos respecto a lo calculado en enero.

En fin este es el cuadro: la suba en los precios del complejo soja de Chicago parece estar relacionado con la incertidumbre acerca de la condición real de la soja en Brasil y Argentina.

Y los fondos de índices, pícaros personajes de esta película, que hacen subir los valores aún cuando haya algunos indicios claramente bajistas.

La suma de estas cosas nos marcan un momento muy especial. Cada uno sabrá si tomar la apuesta o seguir esperando...

Hay que tomar en cuenta que en rigor los indicadores marcan precios inferiores a los actuales. Pero obviamente, con tan poca mercadería disponible en la Argentina, puede haber días de picos.

Qué opción...¿no?