Pese a las bajas -que cada tanto se observan en el mercado- la realidad es que el precio ha ido mejorando a lo largo de lo últimos meses. A esta altura se puede decir que es un hecho.
Los precios recientes que han superado niveles de $ 250 (entrega inmediata) en los puertos cercanos a Rosario constituyen un motivo alentador. Pueden bajar algo; pero también sabemos que pueden subir rápidamente.
Para los que se deprimen con los avatares del mercado, vale la pena reparar en los precios observados hace un año atrás. Para inicios de febrero de 2005, el maíz cotizaba apenas $ 185-190 por tonelada. Y hoy estamos arriba de $250...
De hecho, al momento de cerrar este informe, jueves 2 de febrero, el
disponible -con descarga inmediata- estaba en aproximadamente $ 257 la tonelada.
El gráfico (BCR) -que sigue- muestra claramente la evolución. La curva
inferior corresponde a la de los precios en Rosario. Y la superior a la de los
precios de Chicago.
Fácil resultar advertir que, desde enero del año pasado, se revierte la tendencia declinante registrada desde abril del año 2004. Y a partir de esa fecha los precios del maíz comienzan a subir. Con altibajos, es cierto, pero con una decidida tendencia a la suba.
Los picos recientes no se ven desde agosto del año 2004. ¿Qué les parece?
Una proyección en base al comportamiento histórico nos induciría a contemplar la posibilidad de que en breve el precio toque un valor de u$s 100.-
La diferencia se motiva en los elementos fundamentales de oferta y demanda que subyacen a los precios.
Si bien en EE.UU. se ha logrado una muy buena producción, la verdad es que en la Argentina las cosas pintan diferente. Muy diferente.
Próxima a finalizar la campaña, ya se pueden poner algunos números sobre la mesa...
Según datos oficiales, la implantación del área destinada a maíz -3 millones de has- está prácticamente terminada.
Y una cosa queda clara: habrá una cosecha inferior a lo estimado, que afectaría irremediablemente el saldo exportable frente a un aumento probable que daría en la demanda interna.
En cuanto a la exportación es perceptible que la demanda se encuentra en actitud de nerviosismo. Hoy el precio ronda alrededor de u$s 80 por tonelada, cuando hace un año estaba en algo menos de u$s 60.
Anoten, señores: se trata de un aumento del 30%. O algo más.
Nadie dice que el precio es bueno; pero está claro que ahora se nota una tendencia nueva. A la suba.
Las cotizaciones FOB -embarque más cercano, puertos de up river- están en un nivel de u$s 105 a 110 por tonelada. Y la posición abril supera el valor de u$s 100.
Así las cosas, todo indica la probabilidad de un mercado cada vez más tonificado, como respuesta al esquema más ajustado de oferta y demanda.
En tanto las noticias provenientes de EE.UU. muestran el interés creciente de este país en la fabricación de combustibles de origen vegetal, como forma de alcanzar cierta independencia de proveedores poco confiables para éste, como resulta el caso de Venezuela y varios países del Medio Oriente.
Según la ley de combustibles renovables la producción de etanol en EE.UU. debería mantener un aumento mínimo del orden del 15% anual.
Y esto lo saben muy bien los fondos, que pueden acentuar las subas probables en los precios del futuro más o menos próximo.
En fin, habrá que ir pensando en rotar los cultivos. Y vender cuando los precios logren picos puntuales. Porque el mercado del maíz es así: muy fluctuante.