El mercado entonado por las predicciones de menor cosecha en la Argentina se sigue moviendo en torno a valor de $500-535. De hecho al cerrar este informe, el lunes 23 de enero, la soja llegó a 535.
Es cierto que después de las lluvias, el panorama de precios empeoró. Pero no lo hizo de manera abrupta. Hubo días de precios bastante más bajos que los 530.
Debería haber una baja aún más fuerte. Y la verdad es que los indicadores mundiales muestran que así debería ser.
Pero hay una realidad nueva. La necesidad de las fábricas y la escasa cantidad de soja remanente hace que el precio de la soja local se despegue de las tendencias mundiales. De esta forma, vemos que el mercado de soja argentina -cosecha 2004/05- no se mueve, hoy por hoy, en forma paralela a lo que pasa en Chicago. Se estima que quedarían cerca de 3 millones toneladas por colocar en el mercado local.
Así las cosas, la demanda de la industria local es la que presiona a la suba en el mercado y es la que está sosteniendo el precio de una soja que ahora presenta un futuro de mayor producción que el que mostraba hace tan sólo unos diez días atrás.
En estos días, con lluvias que dieron vuelta la taba, se vuelve a hablar de una producción superior a 38 millones de toneladas en la Argentina.
Con tales precios, los márgenes de la exportación se mantienen negativos, tanto para el despacho de producto en bruto como del industrializado.
Respecto a las exportaciones se calcula que ya se han vendido al exterior alrededor de 10 millones de toneladas de soja de la cosecha vieja.
Queda poca soja, señores. Y el que la tenga la deberá hacer valer.
Ahora bien...¿qué pasa con la nueva?
Siguiendo la información de la Dirección de Mercados Agroindustriales, y los datos oficiales y de la Bolsa de Comercio de Rosario se podría estimar que la soja comprada a la fecha de este informe está en un volumen de un 40% superior al del operado para la misma fecha del año anterior. Es nada más y nada menos que un 40% más que el año pasado.
A resultas de ello, podría calcularse que al sector exportador, el productor ha vendido casi 3 millones de toneladas.
Y, también, que ha vendido a la industria local alrededor un volumen cercano a 4 millones de toneladas, para satisfacer sus necesidades de procesamiento de soja.
De esta forma, lo que el productor ha vendido ya estaría en el orden de 7 millones de toneladas. Se trata de un 40% más que el año pasado, tal como lo calcula la propia Bolsa de Comercio de Rosario.
Y... ¿cuánto se ha exportado efectivamente? Pues bien, lo exportado ya habría alcanzado un volumen cercano a 2,50 millones de toneladas de la nueva cosecha. Como vemos, el mercado de la soja implantada está muy activo.
La siembra ya se ha terminado, con una superficie de alrededor de 15 millones de hectáreas. Oficialmente se habla de 15,2 millones, mientras que la Bolsa de Cereales de Buenos Aires mantiene un cálculo de 15,6 millones de hectáreas.
Con respecto a Sudamérica, las noticias de mejoras en las condiciones bajo las cuales evolucionan los cultivos no ayudan a que las cotizaciones norteamericanas repunten. Oil World estima que la producción total para América del Sur será 102,30 millones. Descompuesta así: 56, Brasil; 40, Argentina; 1,75 a Bolivia; 4,10 millones de toneladas a Paraguay. Y además 450 mil toneladas, Uruguay.
Sin embargo, se podría pensar que estos factores bajistas ya están incorporados en el mercado. Por ello no es descabellado pensar en que la soja pueda mantenerse por encima de $500 en el mercado local.
Se trataría de un mercado sobrevendido y listo para el ingreso de los fondos especulativos. Si es así los días por venir serán buenos.
En tanto las lluvias están rondando por la pampa húmeda, así que el panorama es realmente alentador. Al menos con respecto a principios de enero.