Solo en algunos sectores de LP, el sudoeste de BA y el centro norte de CB se han observado algunas precipitaciones en los primeros días del año. La mayor parte de la zona núcleo continúa sin recibir agua, perfilando la continuidad de condiciones atmosféricas adversas para el desarrollo de los cultivos.
La demanda hídrica del maíz no esta siendo satisfecha y bajo estas circunstancias el retroceso en producción de este cultivo para esta campaña es un hecho, independientemente de la reducción de la superficie sembrada. Los cultivares ya muestran impacto sobre ER y sectores de la zona noreste de BA. La pérdida en la producción se ubicaría entre un 20 y un 30 % respecto de los valores record de la campaña anterior. Un indicador complicado si esta reducción se proyecta sobre la producción sojera.
El contexto climático del corto plazo impone pocas señales que permitan ser optimistas respecto de un cambio marcado en la inusual situación que se observa en las principales regiones agrícolas de Argentina. El virtual estado de sequía que se despliega sobre vastos sectores de la franja central de la región pampeana, requiere importantes aportes de agua en las próximas dos semanas como para recomponer el perfil de humedad. El mapa que acompaña el texto muestra gráficamente en forma muy elocuente esta sustantiva demanda. Esta demanda tiene escasas posibilidades de ser satisfecha apelando a la estadística de la primera quincena de enero. Atendiendo el comportamiento actual de los sistemas precipitantes, es posible que el oeste de la región pampeana y el sur de BA tengan mayores posibilidades de recibir precipitaciones. Si bien sobre estos sectores no se espera la plena satisfacción de los requerimientos que muestra el mapa, es posible que se noten mejoras. Las probabilidades se muestran mas esquivas sobre el este de la región pampeana.
Debemos recordar que es habitual que el mes de enero proponga “pulsos secos” o que tienda a distribuir las lluvias en forma inadecuada a lo largo del mes. En este sentido es importante remarcar que el mes de diciembre es el que procura las reservas necesarias para sobrellevar estos eventuales pulsos secos. Partiendo de un diciembre extremadamente seco sobre la mayor parte de la zona núcleo, el panorama es sumamente complicado para las próximas semanas. La posible ola de calor del fin de semana sobre gran parte del centro norte del país potenciará el estrés hídrico que padece el maíz y exigirá la condición de la soja. Alivios parciales a través de lluvias modestas y dispersas pueden darse a lo largo de la próxima semana, sin embargo en principio esto no cambiaría el contexto a escala regional.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com
