Pese a los informes oficiales, difícilmente se logre superar la superficie de 15 millones de hectáreas de soja, dada la escasez de humedad en algunas áreas dispuestas a ser implantadas. La SAGPyA estima que la superficie total puede estar en 15,182 millones de hectáreas.

Pero el problema central no es la superficie. El problema es la baja en la producción que ya se puede comenzar a estimar. No es novedad para nadie que la soja está sufriendo el estrés por falta de agua y, en general, hay aceptación en que no resulta probable la ocurrencia de lluvias generalizadas y generosas en lo inmediato. Si se habla de precipitaciones, pero en forma aislada y de baja intensidad.

Se puede decir sobre los últimos cálculos que la caída en la producción rondará en un porcentaje del 15%. Pero hay más aún: la incertidumbre. Es que cuando los suelos no tienen reservas de humedad, cualquier faltante que se registre en el futuro repercute en el adecuado desarrollo de la planta.

Dado el importante peso que tiene la producción argentina en el comercio mundial, correspondiente al hemisferio sur, esta baja prácticamente cierta y la incertidumbre mantendrá los precios en una curva completamente diferente a la que se podía prever hace tan sólo unos pocos días atrás. Hoy un valor de $550, con cierta permanencia en el tiempo, no resulta descabellado.

Aún cuando lloviese, si el agua caída no fuese de elevado volumen el problema continuaría. Y en tal caso, podría haber una baja en los precios, pero difícilmente ella se ubicaría en niveles inferiores a los $500.

El problema del agua para el maíz es más duro aún.

La campaña 2005/06 comienza con una reducción del 10% del área destinada al cereal, un retraso en las tareas de implantación y condiciones climáticas claramente difíciles.

Aún en el núcleo maicero central del país los lotes acusan la falta de humedad.

En la medida que el maíz está en la etapa crítica de polinización, es crucial la ocurrencia de lluvias. Y la oportunidad ya está pasando. Por no decir que ya pasó en buena parte del área.

El gobierno estimó que la producción de maíz sería de 16 millones de toneladas en 2005/06, por debajo del récord de 19,5 millones del año pasado y las 17,3 millones que prevé el USDA.

Pero dadas las condiciones actuales, es probable que la producción tenga una caída de alrededor del 25% o más. Ello significaría un volumen de apenas 12 millones de toneladas.

De esta forma, los fondos están en estado de nerviosismo. Especialmente en lo que respecta a la soja. Es que la soja tiene una ponderación en el comercio mundial que no la posee el maíz. Ni por asomo. Y ellos podrán en este contexto volatilizar al mercado con mayor intensidad a la vista usualmente.

Así las cosas... la verdad es que los precios pueden saltar a niveles desconocidos últimamente. La Caja de Pandora del clima está actuando en el momento que más fuerza tiene.

Hoy es uno de esos días en que uno se pregunta ¿vale la pena escribir sobre granos?