La última semana del año fue de bajas. Mientras que para la soja con entrega inmediata, los precios cayeron día a día, hasta tocar los $ 51,50 por quintal, las con pago y entrega en Mayo"06 se mantuvieron en u$s 170 por tonelada.
Vale la pena recordar que para esta época del año anterior, el valor los $47,60 lo que significa un precio 10% inferior. Los que cerraron precio en valores de $53 más, lograron un valor bien superior al del año pasado.
Hay un hecho concreto: si los precios no declinaron más aún es por la cuestión climática en América del Sur. De hecho, hoy por hoy, el único incentivo que mantiene a la soja disponible en el mercado físico local, como así también, en menor medida, a la soja de Chicago es la potencial amenaza de tiempo desfavorable para los cultivos sudamericanos 2005/06.
Al cerrar este informe, el pronóstico oficial parecía inclinarse por
lluvias dispersas. Pero de baja intensidad en las zonas más importantes. De
cumplirse, es probable que los valores declinen aún más. Si las lluvias son
demasiado escasas, entonces sería entendible un mercado más o menos estable.
Con el ingreso del sistema frontal, habría precipitaciones sobre el sur de
Buenos Aires, sobre La Pampa y sur de Córdoba. Y luego seguramente, hacia el
norte de Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos y centro norte de Córdoba.
Se calcula que de haber agua, no sería importantes. Eventualmente podrían
darse algunos sistemas locales más intensos. Así las cosas, el problema de
humedad en el suelo seguiría afectando los mercados.
Para la cosecha nueva, la estabilidad de los precios -los u$s 170 se mantuvieron
en toda la semana- a los que se negocia la soja 2005/06 está relacionada con
falta de humedad en la Argentina. Y si bien el tema por ahora no es de alarma,
sí ha comenzado a preocupar. Los problemas de falta de agua se presentan a
medida que se ingresa en el centro y sur bonaerense.
Ya está terminada siembra de soja de segunda en sur santafesino, necesitándose la mejora en los niveles de humedad. El avance en Córdoba, en cambio, está algo demorado.
En el NOA y NEA, la siembra está muy por debajo del avance histórico por la falta de agua.
En Brasil, las condiciones mejoraron un poco. La ocurrencia de lluvias en Brasil hace unos días cambió el panorama. Se calcula que se habría sembrado la totalidad planeada. Se trata de 21,76 millones de hectáreas; ello significa un 7% de retroceso respecto a la temporada anterior. Así la producción estaría en el orden de los 58,2 millones de toneladas.
Con este cuadro, qué decir. Muchos, bajo la mora o el sauce, habrán de sentarse a deshojar la margarita.
Aguardar, a veces, es más duro que pelear...