CAÑADA DE GOMEZ.- "Nuestra familia produce carne orgánica por la convicción de
generar productos sanos para los seres humanos", remarca Elio Cachiarelli, de la
Nueva Florida.
Por eso es que para los Cachiarelli el manejo sustentable
de los recursos, la visión empresarial y la ética en la producción son las bases
fundamentales para llevar adelante este proyecto.
Desde principios de
siglo, en este establecimiento se venía implementando la agricultura
tradicional. Luego, hace unos 30 años se cambió a una actividad mixta,
principalmente agricultura forrajera, debido al gran deterioro ocasionado por su
uso continuo.
"En ese momento el campo estaba arruinado", asevera el
veterinario Hugo Sabino, y luego agrega que entonces ya no era "ni productivo ni
rentable".
Actualmente, los Cachiarelli producen entre 400 y 450 kilos
de carne por animal por hectárea, en un planteo de pastizal natural. Cabe
destacar que todo lo producido en La Nueva Florida tiene, desde hace 6 años,
certificación orgánica y que la producción se exporta al mercado inglés.
La comercialización es indirecta a través de Ecopampa, y la faena se
realiza a menos de 160 kilómetros para disminuir el estrés de los animales.
Se lleva un registro especial con el monitoreo de la certificadora que
avala el proceso desde el campo hasta el exportador.
Planteo ganadero
El emprendimiento de los Cachiarelli está formado por tres
establecimientos: uno de cría en la localidad de El Fortín, provincia de
Córdoba; otro en la localidad de Las Bandurrias, provincia de Santa Fe, y La
Nueva Florida, en la localidad de Cañada de Gómez, que es el establecimiento que
se dedica a la recría y la terminación de Aberdeen Angus de puro pedigree.
De esta manera se mantiene la actividad en un ciclo cerrado que
garantiza el correcto manejo, la genética en la cabaña y la alta calidad del
producto final.
El bajo costo productivo que permite obtener 430
kilogramos para llegar a faena con una eficiencia del 60 por ciento se debe
principalmente a la seguridad en el planteo forrajero.
"Con el pastoreo
racional la extracción del ganado es mayor", explica el veterinario a cargo, que
maneja un rodeo de casi 800 animales en unas 800 hectáreas.
Para ello,
la optimización en el pastoreo se da con un consumo en menor tiempo con una
mayor presión de selección y según el año, los descansos de los potreros son más
alargados.
En el caso de suplementar al ganado se utilizan rollos,
fardos para el destete y a los novillos se los alimenta con maíz orgánico.
Según los propietarios, la raza más adecuada para este establecimiento
resultó ser Angus por tener más calidad de carne y ser más rústica.
Tecnología de proceso
Los resultados así lo confirman, ya
que dan índices de un 80 por ciento de preñez y un destete entre 6 y 7 meses,
que garantiza la obtención de los animales de puro pedigree que forman la
Cabaña.
El toro más importante fue comprado en Palermo, para "imponer
una genética más rápida en las vacas existentes".
"La producción
orgánica es una tecnología de procesos y no de insumos", asevera Cachiarelli.
Para él, la clave es que "el hombre debe estar comprometido con el medio
ambiente y debe elaborar todo un proceso de observación e investigación de la
naturaleza, conservar la fertilidad de los suelos y pasturas para ser
sustentable en el tiempo, y producir alimentos sanos y gratificantes para el ser
humano".
La conservación de los suelos es un eslabón clave en La Nueva
Florida.
Ellos hoy podrían ser considerados verdaderos creadores de "pan
de suelo": suelos con buena humedad, buena fertilidad, cobertura y oferta de
forraje natural (ray grass, cebadilla criolla, trébol blanco, pasto miel, entre
otros).
"El éxito se basa en el que animal tiene pasto nativo disponible
que no le produce desequilibrio, ni empaste ni infertilidad", señala Sabino.
En este planteo, el envejecimiento natural de pasturas produce más
variedad y volumen, y asegura la sanidad de la hacienda.
Con el cambio
de clima, los 900 milímetros en promedio que están concentrados en pocos días y
arrasan la capa superficial del suelo, más el agravante de que el campo tiene
una pendiente hacia el río Carcarañá, se tuvieron que sistematizar los potreros,
para prevenir la erosión.
La única tarea mecánica es desmalezar
superficialmente para mantener la humedad que permite tener una tierra libre de
parásitos y una cobertura constante proveniente del banco de semilla que se
autorrecicla y la broza de superficie que crea las condiciones adecuadas de la
oferta forrajera.
"Esto trae una buena sanidad al rodeo que sólo
requiere un control sanitario casi sistémico o preventivo", relata Sabino
"Lo orgánico es la verdadera trazabilidad", dice Cachiarelli.
Desde lo netamente productivo hasta la capacitación y mejoramiento de la
calidad de vida del personal que está involucrado en el proceso, da cuenta del
compromiso en este tipo de producción.
La visión
Pensar
la tierra y la fertilidad como capital abre un debate si es bueno para la
Argentina que la carne orgánica sea exclusivamente para exportación.
El
productor Cachiarelli, egresado de la primera promoción del posgrado en
Producción de Productos Orgánicos de la Universidad Católica Argentina (UCA),
sostiene: "Es necesario generar un mercado interno de carne orgánica con vuelo
real que trascienda al externo, ya que es difícil exportar sin sustentabilidad
desde adentro".
Cachiarelli opina como productor no aislado de la
realidad que "la oportunidad de adoptar sistemas de producción ecológica y
sustentables, la diferenciación de carne orgánica competitiva por calidad de
alimento y no por precio y una posible regionalización de esta alternativa
serían las condiciones para un futuro posible".
Para el emprendimiento
de la familia es trabajo corriente mejorar el diseño de su proyecto.
Por
eso, para el futuro desean implementar un plan de forestación. "El objetivo de
este plan de forestación sería tener cortinas de viento que sean parte de un
sistema silvopastoril, sembrar el propio maíz orgánico, introducir productos de
granja, desarrollar en la zona turismo rural-ecológico y lanzar nuestros
productos con una marca propia".
El balance
Si bien
producir carne orgánica en una zona de agricultura, vista como una herramienta
conservacionista, parece un desatino, "creemos que la provincia de Santa Fe
debería apoyar a aquellos emprendimientos orgánicos, ya que mantienen la
fertilidad de la provincia", señala Cachiarelli, ya que "lo que se exporta
dentro del grano o la carne se extrae de la fertilidad del suelo".
También señala que "es necesario un plan ganadero del país" basado en
las fortalezas del sector agropecuario, que asegure un "sistema rentable que
defienda al productor" y que "impulse las producciones de alimentos sanos para
la vida".
Por Alejandra Passarelli
Para LA NACION
Conservar lo histórico también
CAÑADA DE GOMEZ, Santa Fe.- La construcción del casco del
establecimiento La Nueva Florida data de principios del siglo XX.
El
gran portón de hierro fundido es el encargado de dar la bienvenida junto a unas
hileras de Cycas (Cyca Revoluta), una planta ornamental antigua, originaria de
Japón.
La arquitectura del casco de esta estancia tiene una fuerte
presencia del arte colonial español, con algunos rasgos de influencia del estilo
Art Nouveau, que en Europa apareció junto a la belle époque.
Todo esto,
emplazado en 17 hectáreas de parque con más de 70 variedades de especies
autóctonas y exóticas y un amplio jardín.
Impulso
"Fueron
nuestros padres, don Alberto Alfredo Cachiarelli y Nuncia María Ioppolo,
quienes, con su ejemplo de vida, nos dieron un fuerte impulso para la concreción
de las bases de nuestra producción orgánica", resalta Elio Cachiarelli a la hora
de recordar sus comienzos en esta actividad, hace unos cuantos años ya.
Ellos, Alfredo y Nuncia, fueron los impulsores de "la restauración de la
capilla que está en el casco".
Los Cachiarelli adoptaron una filosofía
de conservación tanto ecológica como del patrimonio histórico que rodea al
establecimiento, filosofía que sostienen hasta hoy.
El templo
restaurado, donde se destacaba una antigua imagen de la Virgen de la Candelaria,
que con el correr de los años fue trasladada a la iglesia de Casilda, contiene
el espíritu de la fe católica, profesada en su época por la población de los
alrededores y que era el lugar de encuentro personal y comunitario para la
oración y la vida espiritual.