Así, el mapa es muy distinto al que se obtendría para la pradera permanente, que mostraría a casi toda la región en condiciones deficientes sequía, lo mismo que para los maíces de siembra temprana.
Por la alta necesidad que tiene la soja de agua para germinar, se supone que todas aquellas áreas que muestran niveles de humedad inferiores a los óptimos (75% de agua útil) podrían haber tenido problemas de déficit de humedad si han sido sembrados en estos días.
Durante las etapas R1 (inicio de floración) a R6 (las semillas ocupan plenamente la cavidad) el consumo diario es máximo, esto es, con diferencias geográficas, aproximadamente desde ahora hasta mediados de marzo. El déficit hídrico es generalmente el factor limitante de mayor importancia para el rendimiento de la soja. El tipo y magnitud del efecto de este estrés sobre la planta depende de la intensidad, duración y momento en que se da el mismo. El periodo más crítico se ha determinado experimentalmente entre R3 (vaina de 5 mm) y R6, aproximadamente entre principios de febrero y mediados de marzo.
La siembra directa por supuesto supone un ahorro de humedad importante durante el período previo a la siembra, de allí también el aparentemente alto nivel de humedad de los suelos. Las condiciones actuales son alentadoras, a pesar de la poca lluvia recibida en general en diciembre en la región pampeana, pero es necesaria una buena recarga para afrontar con éxito el periodo de mayor demanda hídrica.
Con respecto a la figura adjunta, debe considerarse que el mapa representa una escala regional, y que si bien muestra la distribución del agua útil, en algunas subregiones una mayor cantidad de datos de base permitiría una mejor representación de la situación.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com