Brasil decidió anticipar para antes de fin de año el pago de toda su deuda con el Fondo Monetario Internacional, unos US$ 15.500 millones que vencerían a fines de 2007. La propuesta de pago anticipado fue realizada por el Ministerio de Hacienda y por el Banco Central, y aprobada por el presidente Lula da Silva, según informa el diario Folha de San Pablo en su edición en Internet.

Tras el anuncio, el titular de Hacienda, Antonio Palocci, afirmó que el pago por anticipado fue posible gracias al fuerte crecimiento de las reservas, y adelantó que le permitirá a su país economizar unos US$ 900 millones.

“Nos complace la decisión de Brasil”, afirmó el director gerente del FMI, Rodrigo de Rato, a través de un comunicado del organismo. Y agregó que “esta decisión refleja la creciente fortaleza de la posición externa del país”.

De Rato elogió “la excelente administración” de la política económica llevada a cabo por las autoridades brasileñas que, indicó, permitieron “la consolidación de la confianza en el mercado, el mejoramiento sostenido del rendimiento macroeconómico y un mejorado panorama de la deuda interna y externa”.

Según Folha, Brasilia ya había logrado reducir fuertemente su compromiso con el FMI desde noviembre de 2003, cuando la deuda con el organismo alcanzaba su punto máximo: US$ 33,700 millones. Un comunicado de la cartera de Hacienda señala que el dinero para el pago saldrá de las reservas del Banco Central, que actualmente acumulan US$ 67,062.

La posibilidad de cortar lazos con el FMI circula en diferentes gobiernos de la región. En Argentina, por caso, se barajó en diciembre de 2004 la posibilidad de solicitar un préstamo para cancelar la deuda con el Fondo y evitar que el organismo fije condiciones sobre el plan económico.

Eso fue desechado, pero recientemente trascendió la posibilidad de desafiliarse del Fondo y seguir pagando puntualmente los vencimientos.