El presidente de la Asociación de Productores de Café de Mérida, Gaetano
Minuta Arena, denunció que "el plan nacional de desarrollo endógeno cafetalero
promovería un monopolio en la comercialización del producto, al proponer que un
grupo de organizaciones cooperativas domine toda la producción nacional".
A su juicio, los centros de desarrollo de la actividad cafetalera, operados por
algunas cooperativas "se convertirían en 10 o 20 nuevos Café Venezuela, empresa
que no ha funcionado como torrefactora que vendiera café a precios económicos.
Por el contrario, ha sido un organismo con diversas irregularidades
administrativas".
Sobre las 55 pequeñas empresas torrefactoras que el ministro de Alimentación,
Rafael Oropeza, anunció habían cerrado, Gaetano Minuta manifestó que no hay tal
cantidad de industrias paralizadas, e instó al Seniat y a la Fiscalía General de
la República a que indaguen sobre estas supuestas compañías paralizadas.
Los intermediarios
La inestabilidad del sector agrícola también ha afectado al café. Al igual que otros rubros, la indefinición de precios es la principal preocupación de los cafetaleros, quienes deben afrontar un mercado distorsionado por controles de precios insuficientes para cubrir los costos de producción; y el contrabando de materia prima de otros países.
Sobre los precios del café, Minuta explicó que el sistema de bandas anunciado la semana pasada por el ministro de Agricultura y Tierras, Antonio Albarrán, está mal diseñado porque los precios del café lavado bueno y del natural no pueden estar tan equiparados.
"Un precio aceptable para el café lavado bueno debe estar por encima del natural un 30%. Partiendo de esto, si el café natural cuesta 260 mil bolívares por quintal, los 300 mil bolívares mencionados por el ministro Albarrán para el lavado tipo "A" son insuficientes". El caficultor merideño explicó que acercar tanto los precios podría significar que la industria decida no adquirir café lavado y sí el natural, perjudicando a los productores.
Además, Minuta afirmó que "los intermediarios del mercado cafetalero no encarecen los precios, porque si lo hicieran, las torrefactoras no le comprarían el producto".
Estima que la figura de los intermediarios surge porque los caficultores necesitan colocar la cosecha y obtener dinero para afrontar sus gastos.
"La existencia de estos intermediarios es responsabilidad de las autoridades gubernamentales, quienes crean las condiciones propicias para la aparición de estos personajes, cuando no anuncian los precios de las cosechas de manera oportuna, alentando una incertidumbre que se torna en especulación".
Por otra parte, según Minuta, la amenaza de la importación "es un negocio muy lucrativo para quienes abogan por traer café de otros países. Hay muchos interesados en traer café tipo Robusta desde Brasil, que es de menor calidad y que luego es vendido al doble de su precio, como café Arábiga".
Con información de Ernesto J. Tovar