El saldo de las mismas ha sido en general favorable, aunque con grandes diferencias en los milimetrajes sumados en diferentes zonas.
En la provincia de Buenos Aires se dieron dos máximos: uno en la zona Bahía Blanca – Tres Arroyos, con más de 30 milímetros, y otro en el noreste de la provincia, con montos similares. Quedó nuevamente relegada la zona del Salado, donde se registraron unos pocos milímetros, con algunos puntos aislados de acumulados mayores.
Es notable observar en estas primeras tormentas de estilo estival la gran diferencia que se evidencia en los registros de lluvia de localidades muy cercanas. Por ejemplo, sin salir de la ciudad de Buenos Aires, el día 22 se registraron 8 mm en San Fernando, 25 mm en Don Torcuato, 14 mm en Ezeiza, 36 mm en San Miguel y 10 mm en el Aeroparque.
En Córdoba, los máximos registros se dieron al sur de la provincia, con más de 50 milímetros. Lo mismo sucedió en Santa Fe, donde las mayores precipitaciones se dieron al sur.
Las lluvias de esta semana han representado un alivio muy importante en gran parte de la región pampeana, aunque las recargas hídricas del perfil del suelo no han sido generalizadas ni parejas. Sigue previéndose una primavera con periodos de intenso desecamiento entre un episodio de lluvia y el siguiente. En este contexto, la zona núcleo no presentaría dificultades para sortear los lapsos secos, gracias a la buena provisión de agua que ha recibido en los últimos días. Otras áreas presentan perfiles bastante exigidos y aún necesitan fuertes incrementos en los almacenajes para no verse afectadas.
Hoy se define la situación en el NEA, zona para la cual se halla en vigencia un alerta de tiempo severo, con probabilidad de lluvias localmente intensas, en especial al este. Mañana podremos evaluar el saldo real de las precipitaciones registradas a fin de discernir si han provocado o no un cambio sustancial en la situación de deficiencia hídrica de la región.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com