Si bien durante la última semana, las lluvias fueron modestas sobre gran parte de CB, las precipitaciones que cerraron octubre, permitieron recomponer las recargas superficiales e intermedias en buena parte de esta provincia en un momento importante para las primeras siembras de soja y las últimas de maíz de primera. Sin embargo en general llegaron tarde, como es usual, para mejorar las condiciones del trigo en una etapa fenológica muy avanzada en esa región.

Sobre el norte se destaca la pobre oferta de agua que desde el NOA se extendió hacia las zonas agrícolas del extremo norte de Córdoba, Santiago del Estero, Chaco y el norte de Santa Fe, zona donde la ganadería está siendo particularmente castigada por la falta de pasturas y escasez de forrajes. Los magros rindes de trigo del norte del país hacen evidente el impacto de la modesta oferta de agua en los períodos críticos del cultivo y validan el carácter marginal que la zona ostenta para el desarrollo de este cultivo, aunque con la tecnología actual y el desarrollo de la siembra directa se pueden conseguir en el norte de Córdoba rendimientos aceptables para un cultivo que si bien no es el más apropiado para la región representa una alternativa importante para las rotaciones con soja de segunda y maíz.

En el resto de la región el trigo evoluciona bien especialmente en el norte y sudeste de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba, aunque en esta última región se esperan rendimientos inferiores a los del año pasado debido a las restricciones hídricas y a las heladas tardías. En cambio se esperan fuertes mermas en el sudoeste bonaerense por la excepcional pobreza de las precipitaciones de esta campaña. La zona triguera de La Pampa también requiere precipitaciones en forma urgente. En general el trigo está en la etapa de fin de espigazón a formación del grano y/o madurez en el norte de la región triguera y de fin de encañazón en la región sudeste. Hacia esta última región nuevos aportes de agua serían todavía muy beneficiosos para la definición de los rendimientos finales del cultivo.

En cuanto al maíz, las siembras evolucionan normalmente en la región núcleo (norte de Buenos Aires, sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba), más hacia el oeste de Córdoba se pudieron reanudar las siembras luego de las favorables lluvias de fines de Octubre, aunque se evitan en Noviembre debido a la incidencia de la enfermedad denominada “mal de Río Cuarto”. En el sudoeste bonaerense las siembras están paralizadas por las deficiencias hídricas y en La Pampa pudieron avanzar muy lentamente por la misma situación. En Entre Ríos se encuentran los cultivos más adelantados debido a las siembras tempranas aunque en los últimos días con un desarrollo más lento debido a las bajas temperaturas. En el centro de Santa Fe (Rafaela) todavía faltaba completar las siembras tardías.

Con respecto al girasol la situación era parecida a la del maíz, con importantes demoras hasta suspensión de las siembras por déficit hídrico en la zona más importante para este cultivo en el centro-sudoeste bonaerense y en la zona de Tres Arroyos. Algo similar ocurre en La Pampa. En el resto del área girasolera las siembras y los cultivos emergidos se desarrollan con menos inconvenientes.

En cuanto a la soja de primera en todas las regiones se avanza con las siembras en función de la disponibilidad de agua superficial, en ese sentido es mejor la situación en el norte de la región sojera que en el sur de la misma. Hacia el sudoeste de Córdoba, La Pampa y sudoeste bonaerense son necesarias con urgencia nuevas lluvias para poder viabilizar las siembras.

En el NEA, en zonas agrícolas de Chaco y Santiago del Estero se presentan mermas importantes en los rendimientos de trigo y las perspectivas para el girasol no son buenas debido a las deficiencias hídricas. Se aguardan lluvias para las siembras de algodón.

La oferta forrajera es regular en muchas regiones en función de la época del año en que debería ser más generosa. Hay regiones con deficiencia hídrica donde todavía se está suministrando suplementación para el ganado de carne y leche. Las temperaturas especialmente nocturnas por debajo de lo normal también son una restricción para el crecimiento de las pasturas. El sudoeste de la región Pampeana y la región chaqueña son por ahora las áreas más comprometidas.

De CCA exclusivo - para Agrositio.com