Ya se pasó el período de baja estacional por la cosecha en EEUU. Y entonces...¿qué pasa?
Pues que todavía subsisten problemas para que los precios mejoren. Y serios...
Sigue la incidencia muy negativa para los precios por parte del brote de gripe aviar en el continente asiático, por un lado.
Y por otro, ya se avizora (para el 10 de noviembre) el informe de oferta y demanda del USDA. Este reporte ya se sospecha que dará a conocer aumentos. Es que en Chicago comenzaron a conocerse algunas estimaciones privadas que hablan de una suba de unos 3 millones de toneladas, por encima de los cálculos de octubre (80,7 millones).
Estos tres millones, de confirmarse, van a ser un grano en el zapato.
Sin embargo, la última palabra acá la va a tener la demanda internacional y las perspectivas para la producción en el hemisferio sur.
Respecto de la producción en el hemisferio sur, nuestro país ha registrado un elevado avance en la implantación, merced a las lluvias que empezaron a darse hace unos veinte días.
Pero Brasil tiene problemas. Su situación es distinta. Recién ha logrado sembrar apenas un 30% de la superficie destinada a la soja, cuando el año pasado los productores habían implantado casi 35% de la superficie.
El norte de Brasil sigue ha sufrido sequía y el sur exceso de humedad. Para colmo, el país enfrenta el problema de la roya asiática, y con ella los gastos adicionales que tendrán que afrontar los malogrados productores. Así, el cuadro financiero es otro problema más para la producción de soja.
Así también los cálculos de producción están en baja. Un reciente informe de CONAB estima una producción que giraría entre un área de 21,48 a 22,18 millones de hectáreas. En tal caso, sería una disminución de entre 1 y 2 millones de hectáreas respecto del ciclo anterior.
Sobre estos datos, la CONAB calcula la producción de soja entre 56,7 y 58,6 millones de toneladas.
Y muchos analistas piensan que el USDA va a reducir su estimación próxima desde las 60 millones de toneladas a 58,5 millones.
En el mercado local, la comercialización de la soja nueva de la Argentina se halla bastante adelantada en vista de las compras declaradas por exportación e industria.
Así las cosas, los precios han sido bastante buenos. Hubo momentos donde las
operaciones forward alcanzaron los u$s 165. Es un buen valor...¿no?
Hay una diferencia de aproximadamente 15-20 dólares entre el valor del año
pasado y éste para la nueva cosecha. Por ello, se está observando este ritmo
tan interesante de ventas. El gap que hay entre el año pasado y éste, para la
nueva cosecha, es un premio para la venta a cosecha.
A esta altura de esta nota, ustedes se preguntarán: ¿y...qué podrá pasar?
Si hemos de arriesgar una opinión, a modo de conclusión, se podría decir que el rebote de los precios se está demorado por la presión negativa del cuestión aviar y por la posibilidad de que la cosecha en EE.UU. resulte finalmente mayor a lo esperado. Y que los precios forward no la sienten porque el mercado estaría dando por descontada la solución para dentro de unos tres o cuatro meses.
A su vez, el futuro tiene un elemento a favor de los precios: se trata de los problemas serios que está sufriendo el segundo productor mundial de soja. Porque todo lo que pasa en Brasil repercute en los mercados.