Las bajas de los precios siguen bajo el dominio del avance de la cosecha en EE.UU. que se presenta claramente exitosa.

Por ello, no debe sorprender que los precios sufran bajas. La cuestión es si estas caídas son momentáneas o llegaron para quedarse un buen tiempo. Qué pregunta, ¿no?

Hay una cosa bien clara: hoy por hoy, el avance de la cosecha presiona a la baja de los precios.

Los informes de rendimientos superiores a lo esperado, las estimaciones privadas que se anticipan al reporte del USDA del 12 de octubre, la debilidad de los mercados de base de disponible estadounidense y problemas en la capacidad de almacenaje y del transporte en EE.UU, empujan a los precios decididamente hacia la baja.

Pero, como lo venimos sosteniendo, la probabilidad de que los valores vuelvan a los niveles, de hace uno o dos meses atrás, es muy elevada. No es para nada descartable que más adelante veamos cotizaciones, en el mercado local, próximas a un nivel de $530.-

Revisemos algunos datos, más actualizados que permiten seguir esta línea de estimación.

En los últimos días, la demanda por soja en el mercado local ha estado muy activa.

El tonelaje de poroto de soja exportado en agosto y septiembre ha superado ampliamente al del año pasado. Hubo un incremento de aproximadamente 20%.

Y los valores exportados registran incrementos del precio de exportación de casi 1% y 2,1% para cada uno de los meses citados. El precio FOB ronda en US$ 240-245 por tonelada.

Los compradores han sido los grandes importadores del mundo: China, Japón, Corea del Sur y Tailandia.

Para el período enero / agosto, tales países aumentaron sus importaciones en un 30% con respecto al mismo período del año anterior.

En aceite, a su vez, hubo un fuerte aumento durante bimestre agosto / septiembre de alrededor de 35%. También en harinas y pellets se registró un considerable incremento, cuyo volumen exportado creció casi un 20%.

Brasil

Otro tema importante es lo que está pasando en Brasil, donde la escasez de mercadería, tal como sucede en la Argentina, es cuestión dominante.

Una noticia preocupante para Brasil: Bunge cierra temporalmente su planta procesadora de soja en Cuiabá, Mato Grosso, debido a la falta de suficiente mercadería, en buena parte por la menor cosecha del 2004/05 y, en otra, por la resistencia de los productores brasileños a vender.

A su vez, ADM también cerró temporalmente su planta en Paranaguá por motivos parecidos.

Y por si ello no fuera suficiente, el tema del clima deja mucho que desear. Las áreas sojeras del norte están afectadas por la sequía. No así las del sur que están bajo lluvias muy abundantes; ello ha retrasado la preparación de la tierra y las labores de implantación.

Así la cosas, no deben extrañar las estimaciones del DERAL, el instituto de economía rural del estado de Paraná. Según este organismo, la superficie de soja 2005/06 podría verse reducida a 3,99 millones de hectáreas, 2,8% menos que en la temporada pasada.

Con problemas de salida al exterior en EE.UU. y con una estimación en la producción de Brasil hacia la baja, los meses que vengan, una vez, terminada la presión de oferta de EE.UU. va a abrir un panorama alentador para los precios de la soja argentina.

Obviamente, es muy difícil poner fechas a los cambios de tendencias, pero a la larga ello parece ser lo más probable. Cada uno hará sus cálculos, y tomará sus riesgos...

Los commodities son así.