El rugby se ha convertido con el paso del tiempo en un deporte tradicional de Argentina, incorporado en 1873, se fue difundiendo con el paso del tiempo, sobre todo en los colegios ingleses y luego con los primeros equipos, entre los que se destacan Pucará, Lomas, Belgrano Atletic y atlético de Rosario. Una de las circunstancias más destacables de este deporte en Argentina es que en tiempos en que todos los deportes ya se han profesionalizado, aún se mantiene en forma amateur.

Un deporte amateur

El rugby en argentina es muy diferente de lo que es el profesional, porque el rugby amateur argentino lo podríamos denominar como el mejor del mundo amateur, ya que si bien no se les paga a los jugadores, juegan como profesionales, se matan en el gimnasio y se lo toman muy en serio. Igualmente hay unos 60 jugadores que la Unión Argentina de Rugby (UAR) nombró para hacer un tipo de entrenamiento de tres días por semana, con el objetivo de tenerlos bien físicamente y poder optar por ellos en el momento de un partido, para que no estén tan alejados del deporte y puedan mantenerse en forma. Son las estrellas del rugby y se les pagan viáticos para que estén bien físicamente y puedan estar parejos con los que están jugando en Francia, Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda e Italia.
Además de quienes juegan aquí, algunos argentinos prefirieron dedicarse profesionalmente en el exterior, sobre todo en Francia, como Ledesma, Pichot, Borges, Parise, Hernández. En el hemisferio sur, el rugby profesional del hemisferio sur que se destaca es el sudafricano, seguido por el de Nueva Zelanda y el australiano. El único país que esta en la elite del rugby mundial y es amateur es argentina ya que por ejemplo Italia es profesional y es de peor calidad que el nuestro.

La filosofía del rugby

El deporte también se destaca por la filosofía de quienes lo practican, en especial en Argentina, ya que va mucho más allá de lo que sucede en la cancha, en especial lo que es el “tercer tiempo, es algo que se da solo en Argentina, donde cuando terminan los partidos, el club que jugó de local invita al otro un té a las 6 de la tarde, después se sigue con la cerveza y casi siempre se arma una fiesta, sobre todo cuando son clubes entre los que hay mas afinidad. El neocelandés que fue entrenador de Los Pumas en 1999, Alex Willye, contó que no podía creer cuando lo invitaron a ver un partido por primera vez , porque que veía que parecía una reunión social, ya que iban los hijos, las mujeres y toda la familia.
El rugby es un deporte de clase media alta, ya que las clases más bajas no lo juegan en el país. Antes era más cerrado de lo que es ahora, donde de a poco se está integrando gente de otros sectores sociales. Quienes lo practican destacan que es un deporte que crea muchas amistades, mucho compañerismo, es un deporte que forma mucho a la persona en cuanto al comportamiento, el que no respeta a los demás sale de la cancha, es un deporte muy rudo pero el compañerismo es importante, los jugadores contrarios pueden enfrentarse en un partido y en el tercer tiempo están juntos.

Por todo el país

El rugby es un juego que se ha difundido mucho por todo el interior, además de Buenos Aires, en donde se destacan equipos como SIC; CASI, Alumni, Hindú, Regatas, Pueyrredon, Belgrano Athletic, Newman, Champagnat, Lomas y Pucará, mientras que en el resto de Argentina se juega mucho en Rosario, Córdoba, Mendoza y Tucumán. Hoy en día el campeón nacional es Tucumán. Actualmente se juegan el campeonato de la URBA (Unión de Rugby de Buenos Aires), que es el rugby de Buenos Aires, ya que se apartó de la UAR, que organiza los torneos del litoral, noroeste y noreste.
El rugby británico es el mas fuerte. El rugby esta gracias a los colegios britanicos, pero aca se mira mas el rugby frances porque hay más jugadores ahí que en otros lugares. La forma de jugar es la francesa.

Por Santiago Rivas y Juan Christie Newbery – Estilo Agrositio