Sentados en la galería, en la matera o en la oficina, podemos darnos un tiempito para reposar.
Muchos hechos acaecidos recientemente pueden llevarnos de un panorama optimista a uno francamente negativo. Pero como lo hemos dicho en el anterior comentario, no tiene porque ser así.
En tanto, en nuestro país evoluciona el trigo, algo sufrido en sus inicios, pero ahora beneficiado por las lluvias....al menos en buena parte del territorio.
El total implantado con trigo será de 5 millones de has. Se trata de una superficie menor al 20% respecto de la campaña anterior. La caída del área sembrada es respuesta principalmente al clima seco imperante durante la implantación en la mayor parte del núcleo agrícola de Argentina.
Las condiciones climáticas que impidieron la concreción de las intenciones de
siembra de trigo previstas inicialmente, tanto en el sudeste y sudoeste de
Buenos Aires, La Pampa y centro sur de Córdoba.
Y....¿cómo viene el estado del cultivo? En el norte del país presenta una baja productividad a causa de las dificultades como heladas o falta de humedad y, en el norte de Buenos Aires, el este de Córdoba y el centro y sur de Santa Fe, los cultivos se mantienen en buen estado general.
En el centro y norte santafesino y de Córdoba, los trigos tuvieron estrés
climático.
El gobierno estimó extraoficialmente que la cosecha llegaría a 13 millones de
toneladas en 2005/06, desde las 16 millones del ciclo previo, mientras que para
el USDA llegaría a 12,5 millones de toneladas. La baja es notable y ello asegura
un piso relativamente alto en las cotizaciones, una vez finalizada a cocea, allá
por marzo – abril de año que viene.
Sobre todo si se cumplen las estimaciones privadas que hablan de una producción
de trigo más cercana a las 12 millones de toneladas y algo menos también.