Esta situación ha promovido un importante deterioro en el nivel de reservas de humedad de la zona y ha paralizado las siembras de girasol, impactando duramente sobre las pasturas y la disponibilidad de agua para el ganado. Esto repercute directamente sobre el costo de los forrajes, que se cotizan al doble del precio al que se podía conseguir a principios de invierno.

La tabla resume las lluvias acumuladas desde el primero de julio. Los valores registrados durante este año son los mínimos desde 1973. Las localidades escogidas son representativas de una basta región que esta padeciendo el problema. La falta de agua se extiende hacia el oeste, desplegando un manto de reservas escasas sobre gran parte de la franja agrícola del NOA, que presenta mejores almacenajes sobre Tucumán.

El funcionamiento normal del régimen pluviométrico, muestra un cambio muy marcado hacia mejores lluvias en el inicio del semestre cálido. El mes de octubre generalmente es un mes de transición, donde los mecanismos de inestabilidad propios de la zona comienzan a tomar protagonismo. El calentamiento del continente sobre las zonas semiáridas del NOA, afianzan la entrada de humedad desde el norte y favorecen el desarrollo de tormentas sobre el NOA y oeste del NEA. Estas lluvias se dan dentro del de un contexto de aire tropical, sin que en la mayoría de los casos haya cambio de masa de aire posterior al evento.

Con una entrada al invierno en malas condiciones de reserva, resulta improbable poder alcanzar un nivel de humedad aceptable para llevar adelante la implantación de girasol dentro de las fechas óptimas y como para que las primeras etapas fenológicas se cumplan favorablemente. En particular durante este año, hasta el mes de junio las precipitaciones habían mostrado un comportamiento aceptable, lo cual impulsó las siembras de girasol. Como mencionamos antes, esta actividad comenzó a perder fuerza durante agosto a medida que se afianzaba el retroceso en el régimen pluvial.

Para el corto plazo, la evolución del tiempo marca posibilidades de precipitación para el día sábado. Los acumulados pueden alcanzar valores de entre 15 y 20 mm sobre el sudoeste de Chaco, perdiendo eficiencia hacia el norte. De confirmarse estas lluvias, el girasol implantado tendrá un auxilio oportuno como para sobrellevar las deficiencias hídricas dentro de las que actualmente se desenvuelve. Se espera que el domingo y lunes se observe un descenso de temperatura, la irrupción de aire frío no será tan intensa como para dejar heladas.