La tabla que mostramos a continuación, resume en términos de probabilidad, las perspectivas dentro de las cuales se desenvolverá el próximo semestre, respecto de este indicador (fuente IRI)

La tabla ilustra con suficiencia la posible evolución de los fenómenos ENSO para el próximo semestre. Si bien estos son los resultados provistos por un modelo estadístico, la mayoría de los Institutos de investigación que presentan los resultados en la página de la NOAA, muestran perspectivas similares. Las diferencias entre los distintos modelos de pronóstico de estos fenómenos no son relevantes, dado que la tendencia tiende a consensuar la posición neutral como la más probable. En particular en la tabla que estamos mostrando, la probabilidad de salir del estado neutro es muy baja. A esta altura del año los modelos presentan soluciones más convergentes y los resultados se vuelven más confiables. Durante las últimas cinco campañas no hubo ninguna falla en las previsiones de los fenómenos Niño/Niña para modelos iniciados en el mes de setiembre, lo cual genera un alto grado de confiabilidad para este indicador de escala planetaria. Es decir, el grado de incerteza en la previsión de estos eventos ha disminuido en forma considerable.

Teniendo en cuenta lo antedicho, la floración del trigo y la siembra de la gruesa de la campaña en curso, no se desarrollarán bajo la influencia de EL NIÑO ni de LA NIÑA. Durante la campaña pasada para el inicio del semestre cálido eran similares, con tendencia al desarrollo de un Niño débil entre noviembre y enero. Esta tendencia se cumplió, pedro no tuvo impacto sobre el patrón pluviométrico.

El predominio de las condiciones de neutralidad, no garantizan que no puedan aparecer comportamientos climáticos anómalos. Los eventuales pulsos secos o eventos conducentes a precipitaciones que superen los valores esperados, deberán vincularse a indicadores de escala regional, los cuales en muchos casos tienen un mayor grado de variabilidad, contribuyendo a disminuir su calidad de predicción.