Mientras tanto los puertos en el Golfo de México continuaban inmovilizados, a consecuencia de los destrozos del Huracán Katrina. En consecuencia, se agravaba la actividad exportadora de productos agrícolas.

Los efectos sobre el Golfo de México golpearon duramente a la región y a los mercados.

Las terminales del Golfo de México son muy importantes para las exportaciones estadounidenses.

Alrededor del 70% de las exportaciones a granel de granos salen desde las terminales portuarias del Golfo de México, por la desembocadura del río Mississippi, y por el puerto de Houston. Y justamente, Nueva Orleans es el puerto ubicado en la boca del Missisippi.

Un volumen próximo al 90% del total granario arriba a los puertos del Mississippi mediante un eficiente sistema de barcazas.

Todo este sistema vial, de trasnporte y carga ha colapsado. Estuvo parado el tráfico de barcazas sobre el Mississippi, pero ya se reanudó.

A su vez los buques oceánicos graneleros tienen una capacidad de movimiento muy limitada y, lo que es peor, no saben bien cómo va a seguir esta terrible película.

El temor se basa, ahora, en los cortes de energía y en los graves daños a las instalaciones portuarias.

Muchos buques se preparan para recibir carga en otros puertos, del estado de Texas o van al Pacífico.

No hay que ser muy "gurú" para darse cuenta que todo esto afectará tarde o temprano a los precios de todos los granos...

El secretario de Salud Leavitt también advirtió sobre la posibilidad de epidemias. "Será la peor catástrofe ambiental que este país haya visto jamás", afirmó. En declaraciones recientes, se comparó el desastre en Nueva Orleáns con la explosión de una bomba atómica, y se reconoció que el gobierno de Washington no está preparado para el manejo de grandes catástrofes.

No sería de extrañar que algunos compradores se dirijan ahora a Brasil y Argentina; ello haría entonar los precios sudamericanos.

En tanto, China ha estado aguardando el efecto depresor de la oferta norteamericana. Lo que no podía esperar es semejante golpe de la naturaleza.

Algunos economistas y operadores comerciales están tomando nota de la necesidad de acelerar los proyectos de provisión de combustibles verdes. La actual suba del petróleo, potenciada por el Huracán Katrina, ha vuelto a poner sobre el tapete la cuestión de los biocombustibles.

Algo importante va a pasar a partir de este durísimo golpe de la naturaleza y del tradicional problema de suministro de petróleo de Medio Oriente y Venezuela.

Países como EE.UU. van a tomar mayores recaudos al respecto. Y es en el campo del biocombustible donde se ve un panorama de avance acelerado. Y acá los granos como el maíz tienen mucho para dar.