La demanda en el mercado del maíz argentino ha comprado, al finalizar agosto, cerca de 11,50 millones de toneladas de maíz. De esta forma, supera en un casi 13% el volumen de ventas efectivas y se halla en alrededor de 38% los negocios del año pasado.
La operatoria en el disponible está algo dormida por los precios poco atractivos..
El volumen total comercializado hacia fines de agosto llega a casi el 60% hasta el de la producción de maíz en la presente campaña. Se trata de un porcentaje considerablemente mayor al de años anteriores.
La mayor actividad de los exportadores es consecuencia de más ventas efectivas al exterior. Los compromisos de exportación rondan ya los 10 millones de toneladas, cuando el año pasado, para esta época giraban en 8 millones.
Hay muchos buques graneleros esperando cargar. En todos los puertos fluviales y marítimos se observan barcos cargando o esperando por embarques argentino hacia puertos muy diferentes y nuevos mercados.
Cada año es mayor la proporción hacia el exterior. La competitividad de los precios del cereal local en el mercado internacional ayuda a posicionar al país como el segundo exportador mundial de maíz.
El consumo interno total del cereal se estima entre 10 y 12 millones de toneladas. La mayor parte se dirige a la avicultura ( alrededor de 3 millones de toneladas), los tambo (entre 2 - 4 millones) y la ganadería (entre 3 - 5 millones).
Ello muestra que el maíz ha pasado a ser un insumo gravitante en el engorde de los animales, para carne, huevos y leche.
Se estima que la producción estará entre 22 y 23 millones de toneladas.
La realidad es que en el mediano plazo, el aumento sostenido del consumo de carne y las necesidades insatisfechas de combustibles demandará aún mayores volúmenes.
Los precios de los combustibles están subiendo y mucho. Así que si no se revierte la situación, este proceso de alza terminará arrastrando hacia arriba al maíz. Este es un producto que permite la creación de combustibles.
Algunos productores, en la Argentina, comenzaron tímidamente a sembrar el maíz en un ambiente lluvioso; que favorece la siembra. Comenzó la implantación, con la incorporación de los primeros lotes en Entre Ríos y unos pocos en el extremo sur y nordeste de Santa Fe. Y ya se largan en el sur de esta provincia.
Las recientes precipitaciones permitieron un aumento de los niveles de humedad de los suelos en gran parte de la región pampeana y los pronósticos prevén lluvias entre normales y por encima de la media para esta época del año hasta enero. Obviamente, ello pareciera que fomente un poco una mayor superficie de siembre que la calculada hasta hace un solo mes atrás.
La gente del campo, en general, está al aguardo acerca de cómo evolucionan los precios en EE.UU. y si se ponen algo más entonados es probable que la superficie crezca algo, dado la mayor conciencia que hay sobre la necesidad de rotar los cultivos.
Claro está que habrá que ver qué pasa con el huracán y sus desvastadores efectos sobre EE.UU. No sólo se trata de que los cultivos se hayan perjudicado, sino también de las necesidades adicionales para alimentar al ganado y a las personas en un momento de hondo dramatismo.
En los próximos días los alimentos serán un tema crucial en ese país.