Hay un hecho muy claro en esta campaña: la demanda externa por soja argentina sigue estando muy tonificada y, en rigor, se halla en una situación mejor que en la de otros años, con respecto a la demanda por mercadería norteamericana.

Esta característica, claramente, juega a favor de los precios de la Argentina.

El tema se hace más evidente en los últimos meses, cuando los precios se separan más aún. Esto muestra la acentuada necesidad de la demanda local frente a una oferta reticente a "soltar" su mercadería.

Dada las dificultades por conseguir soja, la industria aceitera argentina enfrenta un negocio con márgenes muy reducidos.

Sin embargo, los precios aflojaron.

¿Qué ha pasado? Pues bien, finalmente, parece que la sequía en Estados Unidos se cortó.

Llovió durante varios días. Y así, la taba se dio vuelta durante la semana pasada, con la sequía que sufría el Medio Oeste. Las lluvias cayeron particularmente sobre el Cinturón Maicero Oriental, el más afectado por la falta de agua.

Frente a tal cuadro, los fondos se largaron a vender.

Las lluvias y la posibilidad de que la condición del cultivo muestra una mejora en el próximo reporte semanal del USDA operaron como disparadores en la liquidación de posiciones por parte de los fondos.

Así las cosas, las lluvias arrastraron hacia abajo a los precios.

Claro está que con el clima nunca se sabe. Aparecieron noticias de una probable falta de agua para más adelante. Y, así, esta semana comenzó con precios mejorados. Las cotizaciones futuras en Chicago, el lunes 22 de agosto, cerraron con alzas.

Ante un mercado sobrevendido y con tendencia a una recuperación técnica luego de las bajas pasadas, el panorama viró.

Una clásica ya es el tema del clima. Los pronósticos son sólo eso, sin embargo modifican las tendencias. Ahora se pronostica más seco para los próximos días en el Medio Oeste con iniciales expectativas de menores rindes en algunos estados.

Pero ahora aparece en el horizonte una nueva sorpresa. Y está dada por la demanda, sobre todo por la que proviene de Asia.

En uno o dos meses, China empezará a comprar soja de EE.UU. cuya cosecha comenzará a ingresar al mercado en pocas semanas más. De Sudamérica poco puede esperar ya que es escasa la mercadería disponible.

El otro gran demandante, Japón, estaba comprando para satisfacer las necesidades de su industria procesadora para octubre y noviembre.

China necesitará unas 40 millones Tm de harinas proteicas, de soja y de otras fuentes de proteínas para alimentación animal en el 2005/06. Esta cifra significará un incremento del 8% respecto del año anterior debido a su economía en crecimiento.

La firme demanda para importar soja se debe al uso de harina de soja como suplemento proteínico para cerdos, aves de corral y acuicultura.

Así el horizonte se aprecia con una demanda firme del exterior y con una oferta contraída por una futura disminución de soja en Brasil. La superficie sembrada con soja caería a una superficie, según de Safras & Mercado, de 22,54 millones de hectáreas, lo que representaría un retroceso del 1% y de 280 mil hectáreas en términos absolutos.

Y Oil World calcula una baja mayor: el recorte de área en Brasil sería de 1 millón de hectáreas.