Los precios del trigo, como perro de sulky, siguen el comportamiento de los valores de maíz y la soja.
El trigo estadounidense no puede despegarse del resto de los mercado en lo que hace a soja y maíz. Lo acompaña como ciego al lazarillo.
La cosecha del cereal de invierno avanza y comienza la de primavera, sin mayores problemas en América del Norte.
Algunos fondos han salido del maíz para comprar trigo, y así abandonar sus posiciones frente a la inminente finalización del "weather market" de la soja. Esto actuó como aliento para el precio del trigo.
Algunos reportes hablan de casos de fusarium u otras enfermedades fúngicas. Y ello preocupa a los operadores.
Según el USDA en su reporte semanal, la cosecha de trigo de invierno alcanzaba el 90%. En cuanto al trigo de primavera la recolección llegó al 7%.
En tal caso, se podría decir que la recolección del trigo de invierno estaría finalizada prácticamente.
La debilidad del dólar frente al euro también vuelve al cereal estadounidense más competitivo en el mercado exportador, donde Francia había obtenido los últimos negocios importantes.
El mercado local del trigo se halla bajo la influencia dada por la tranquilidad que está mostrando la demanda interna.
Al terminar julio, los exportadores llevaban comprados casi 11 millones de toneladas, volumen que supera en un 5% las ventas efectivas y en un aproximadamente un 40% respecto del año pasado a la misma fecha.
Este volumen superior está alineado con las buenas ventas externas alcanzadas a la fecha.
La Argentina sigue el principal proveedor de Brasil y a su vez éste país es el mayor demandante de nuestro país.
Por fortuna desde el año 2003, el trigo argentino dejó de depender solamente de la demanda brasileña para ingresar a competir en el mercado mundial.
Claro que lamentablemente por una cuestión de calidad, para competir el trigo debe colocarse sacrificando precio.
El agua se está haciendo sentir. El comienzo de la siembra no fue en las mejores condiciones y, se nota claramente que se sembró menos trigo del inicialmente proyectado.
La escasa humedad en zonas de Córdoba y partes de Buenos Aires, así como el exceso en partes de Entre Ríos y Santa Fe, determinaron que muchos productores desistieran definitivamente de la siembra.
En tal cuadro, no debería extrañarnos que haya sorpresas favorables en los precios del trigo en los próximos meses, una vez terminada la cosecha de América del Norte.