Las condiciones atmosféricas relativamente benignas que caracterizaron al mes de julio continuaron la tendencia del mes de junio, aunque más atenuada, en cuanto a la suavidad de las temperaturas, la persistencia de nieblas, lloviznas y lluvias ligeras en zonas de sequía, las mismas condiciones sólo resultaron ser un paliativo para las áreas más afectadas por la sequía.
Hubo mejoramientos en zonas del noroeste y especialmente del sudeste bonaerense que permitieron aumentar algo la disponibilidad de agua para la siembra de granos finos, especialmente de trigo. Sin embargo en el sudoeste, salvo en la zona vecina a Bahía Blanca las precipitaciones fueron tan magras que no lograron cambiar la situación anterior y aunque en algunos lugares se intentó la siembra por cierta mejora de humedad superficial, que junto a condiciones ambientales benignas habrían permitido una buena emergencia, sin embargo la humedad acumulada en el perfil es insuficiente, lo que se manifiesta con toda intensidad hacia el extremo sudoeste de Buenos Aires y en la mayor parte del centro y sur de La Pampa, lo que ha determinado una importante merma en la superficie sembrada con respecto a la intención inicial y con respecto a años anteriores.
También hacia el oeste y sur de Córdoba la humedad almacenada es insuficiente lo que se ha traducido en interrupciones en las siembras, a esta altura de la estación, ya definitivas. Lo ya sembrado aunque ha emergido bien es poco probable que alcance la época crítica de fines de invierno y principios de primavera con la humedad suficiente como para sortear esa etapa adversa de fuertes vientos desecantes si no se producen lluvias de cierto milimetraje poco frecuentes en esas regiones en esta época del año.
En Entre Ríos mejoraron notablemente las condiciones de humedad excesiva y se pudieron hacer a tiempo las implantaciones de trigo y lino que evolucionan favorablemente. Santa Fe y el extremo este de Córdoba tienen buenas condiciones de humedad y también los trigos implantados evolucionan muy bien, ahora con un período más frío y seco que resulta favorable. Lo mismo ocurre en la mayor parte del norte centro y este de Buenos Aires, con una buena mejora en el sudeste donde todavía continúan las siembras de trigo con mejores perspectivas que unos meses atrás. Tal como lo preveíamos el sudeste bonaerense tenía más probabilidades de mejorar su situación rápidamente que el sudoeste y así se ha verificado. Siempre debemos recordar que el mapa de reservas de agua útil presentado muestra la posible situación de una pradera de referencia, ya que un lote preparado para la siembra con barbecho previo convencional o destinado a la siembra directa debería tener un mayor contenido de humedad que el mostrado.
En el NEA, específicamente en Chaco ya se ha podido sembrar aproximadamente la mitad de la intención de siembra de girasol, esperándose el registro de algunas precipitaciones para poder concretar el total de la superficie proyectada.
La disponibilidad forrajera atraviesa el momento normal de mayor escasez del año en una situación normal para la época en el nordeste de la región pampeana y en el NEA. Lógicamente empeoran las condiciones hacia el sudoeste siendo muy complicada en algunas zonas por la falta de pasto en pié como así también por las escasas reservas forrajeras almacenadas provenientes de períodos anteriores.
