El jueves 4 de agosto, si bien hubo una leve mejora en Chicago, el mercado local estableció el precio en el disponible en $530. Y se escucharon ofertas por soja de la cosecha 2005/06 para entrega en mayo a u$s 175 por tonelada.

Así las cosas, la realidad es que el clima en EE.UU. nos tiene en vilo. Pero si nos fijamos en los precios de los últimos tiempos veremos que, en términos internacionales no estamos nada mal. Veamos lo que nos muestra el gráfico de la Bolsa de Comercio de Bahía Blanca.

Precios CBOT Históricos
4 Setiembre de 2002 a 4 Agosto de 2005
Soja-Chicago-MAY-06
Min (24/9/04): 193.18 - Prom: 222.85 - Máx (24/6/05): 272.08 U$S/Ton
Sub-período con cotización: 12/2/2004 al 3/8/2005

Ahora bien... ¿qué pasa por el lado de la demanda?

En los dos grandes compradores asiáticos, Japón y China, se estima que los industriales aceiteros de Japón disminuirán la industrialización soja en un 10% en este año.

A su vez, la demanda de China está tranquila. Como los precios han subido, los fabricantes de alimentos balanceados están comprando materias primas más baratas, como la harina de algodón y la harina de colza local.

Y como está en el medio del verano, se registra un menor consumo de aceites, carnes vacunas y de pollo.

En suma, Asia todavía no está en un punto alto de compra. Así que cuando las cosas cambien, la demanda puede despertarse...y bastante.

Quiere decir que no es para nada descartable un nuevo salto.

¿Y respecto a la competencia?

El sistema tributario de Brasil favorece el embarque de grano, en detrimento de los productos derivados del procesamiento. Resulta curioso. Por ello, para China, Brasil será un buen abastecedor.

Así las cosas, los industriales aceiteros de Brasil están que arden.

Las exportaciones de la industria sojera brasileña, además de verse afectadas por el sistema de impuestos nacionales, sufren la competencia de la harina y el aceite de la Argentina que tiene un pequeño diferencial en los derechos de exportación respecto al grano. Y por ello, los aceiteros brasileños está más enojados aún.

Además la relación de cambio entre la moneda local y la estadounidense es más favorable en Argentina que en Brasil, y que los costos argentinos son inferiores a los brasileños.

Ello abre un buen panorama para la industria oleaginosa que compra la soja de los productores argentinos.

Sobre todo que los stocks son menores a los de otros años.

Por ahora, el cuadro es bueno. Así que a dormir tranquilos y trabajar con tesón...