Durante el pasado mes, las precipitaciones se desenvolvieron dentro del comportamiento esperado, principalmente mostrando una mayor oferta de agua sobre el este de la región pampeana. Sin embargo, se destaca la lengua que ingresando desde el centro de LP, toma la mayor parte del sudoeste bonaerense, donde la demanda era más importante. En la zona de influencia de Bahía Blanca las lluvias marcan un fuerte contraste respecto de las observadas al norte del sistema serrano de Ventania.

Al clasificar las lluvias registradas de acuerdo a la estadística de los últimos treinta años, se observa un predominio de lluvias normales o corridas hacia valores abundantes, con zonas menores donde la oferta de agua estuvo por debajo de lo normal. Debemos interpretar con cuidado este mapa, principalmente sobre la franja oeste de la región pampeana. Durante el trimestre frío, las lluvias son mayormente escasas sobre el oeste de la región pampeana y las zonas más continentales del norte del país. Por lo tanto, en muchos casos, 10 mm más de lluvias acumulados en el mes pueden representar apartamientos que estadísticamente son muy significativos y las precipitaciones quedan clasificadas como abundantes. Por eso debemos hacer hincapié en que el análisis de precipitaciones debe estar complementado con la clasificación de las reservas de humedad edáfica, para conocer el correctamente el funcionamiento del sistema. En muchos casos lluvias clasificadas como abundantes en el mes de julio, no restablecen la humedad normal del suelo en zonas deficitarias del oeste.

Las precipitaciones tuvieron un marcado retroceso durante el mes de julio sobre el noreste del país, pudiendo notarse con claridad el predomino de lluvias escasas. Esta clasificación tiene mayor impacto sobre el este que sobre el oeste, y debería revertirse durante agosto para no tener problemas con la siembras de granos gruesos.

Se observaron las primeras irrupciones de aire frío intensas que dejaron heladas sobre CB, SF y ER, sin embargo en el promedio del mes las mínimas en estas provincias tendieron a mostrar apartamientos positivos. Los apartamientos negativos más marcados se observaron sobre el NEA, donde las masas de aire frío que progresaron por el oeste de la región pampeana, promediaron registros que en el mes marcaron sectores del centro de Chaco con 2 a 3 grados por debajo de los valores esperados. Justamente en el NEA se presentaron los días con mayor amplitud térmica, condición que se vio favorecida por un nivel de nubosidad bastante inferior al que se observó sobre la región pampeana. El cierre del mes fue muy calido sobre el norte de la región pampera y el NEA.