Es decir, es esperado que las precipitaciones sobre la franja del este sean superiores a las que se reciben sobre la franja oeste de la región pampeana. Los pulsos de lluvias intensas sobre la franja oeste, son eventuales y con baja probabilidad de ocurrencia.
A lo largo de los últimos meses hemos puesto énfasis en las grandes dificultades que presentaba la zona sudoeste para recuperarse, teniendo en cuenta que se entraba al invierno con reservas de humedad muy ajustadas. El comportamiento de las lluvias de lo que va del invierno, no ha hecho más que confirmar un panorama muy difícil para los productores del sudoeste bonaerense y gran parte de LP, tanto para la actividad ganadera como para las siembras de los granos finos. Con menos rigor, la falta de humedad se ha hecho sentir también en el sudoeste de SF y el centro sur de CB. En las vecindades de Venado Tuerto (SF), las lluvias escasas han tenido mayor impacto. Por otra parte las mejores perspectivas de recuperación que presentaba el sudeste de bonaerense se han validado con oportunas lluvias que mejoraron sustancialmente el régimen de humedad, previéndose que en la zona al este del partido de Tres Arroyos (incluyendo este partido), la intención de siembra se complete sin mayores problemas, si con mayor porcentaje de área sembrada con trigos de ciclo intermedio y corto. En los principales sectores trigueros de ER, las siembras de trigo no han logrado completarse, esta vez debido a los excesos hídricos. En este sentido la disminución del área sembrada en esta provincia, marcaría el valor de área implantada más baja de los últimos 10 años. Teniendo en cuenta estas consideraciones, podemos notar con claridad el impacto que el dipolo de humedad (excesos en el noreste, sequía en el sudoeste) ha tenido sobre el normal desenvolvimiento de las siembras de granos finos, principalmente de trigo.
Como en otras oportunidades, estamos mostrando el mapa de lluvias necesarias para lograr las reservas adecuadas. Este mapa permite establecer la demanda de precipitaciones para los próximos quince días, partiendo del estado actual de humedad y teniendo en cuenta la estadística de precipitaciones de los últimos 30 años. A esta altura parece obvia la exigente demanda del oeste, la cual contrasta marcadamente con la nula necesidad sobre gran parte del este. Durante el mes de agosto es probable que la oferta y la demanda sigan en caminos opuestos.
