El clima es quién determina el comportamiento de los precios. Pero las lluvias del fin de semana no presionaron claramente hacia la baja pues se espera un clima seco en los próximos días.

Las precipitaciones registradas en la semana pasada que provocaron la baja de precios que recién comenzó a tener cierta recuperación el viernes y el lunes de esta semana.

Pero la realidad es que estas lluvias no han modificado el cuadro de humedad que muestra el suelo en el cordón maicero.

Así las cosas en Chicago, en la plaza local los precios acompañaron a los movimientos de baja y suba de EE.UU. Pese a los continuos altibajos hay algo que queda firme: el precio local está alrededor de un 10% arriba del nivel del año pasado para la misma época.

Estamos enganchados a lo que pase con el tiempo en EE.UU. De ello no hay duda. Pero un análisis algo más profundo también debiera mostrar otros aspectos que están incidiendo en los precios.

Hay algo que puede comenzar a cambiar para la Argentina.

Se calcula que habría casi un 80% de la cosecha 2004/05 ya vendida por los canales de comercialización internos, contra un 65% que existía el año pasado para esta misma fecha. Los compromisos de exportación del complejo soja también muestran un nivel de demanda superior al de la campaña pasada.

Como ya hay una cantidad de la cosecha comprometida muy alta, la comercialización ahora empieza a ponerse dura. Pues quien tiene soja, no la va a largar así nomás. Así, compradores deben mejorar sus precios si quieren originar buen volumen. Por lo tanto, los valores locales siguen casi a la par la suba de Chicago cuando ese mercado sube. Pero, cuando Chicago baja, las pérdidas locales no son de la misma magnitud.

En tal caso, es posible que para los próximos meses se registre una suerte de "prima argentina", donde los precios mejoren su posición respecto a Chicago.

Otra noticia buena es la revaluación de la moneda china. Y si bien no es mucho el porcentaje de apreciación, lo importatante es que se quebró un sistema rígido que abre una perspectiva de nuevas revaluaciones del yuan contra el dólar y otras monedas.

Si ellas llegaran a darse aumentaría mucho la posibilidad de exportar más granos, oleaginosas y productos agrarios a esa nación, en detrimento de la producción doméstica china.

Oil World hizo siguiente proyección para el área, el rinde y la producción de soja:

A su vez, Oil World no estima un aumento de superficie destinada al cultivo de soja en Brasil. Por el contrario se registraría una caída de entre 400 y 500 mil hectáreas, respecto a lo estimado antes. La razón de la baja estaría en el alto nivel de endeudamiento del productor luego de dos años consecutivos de sequía.

Algo parecido se daría en Paraguay y en Bolivia, agregándose en esta última la inestabilidad política.

En tal caso, la Argentina sería la única nación del sur en condiciones de aumentar su volumen. Y ello se daría en un cuadro de favorables expectativas de demanda.

Para despejar fantasmas. No hay motivos para alarmarse sobre una caída abrupta en los precios. Y ello es bastante para dormir bien.