Pese a las marchas y contramarchas sobre las estimaciones de la situación que, en materia de producción sojera, existe en EE.UU., la realidad es que la incertidumbre sigue marcando el paso. Así es la cuestión: las lluvias siguen quedándose cortas.

Y finalmente... ¿qué paso con las lluvias anunciadas? Las precipitaciones, en concreto y para hablar bien claro, no lograron satisfacer las necesidades de humedad de los cultivos en las zonas más afectadas. En aquellas áreas de seca, la verdad es que las lluvias fueron pobres.

Las temperaturas altas siguieron haciendo de las suyas durante la semana pasada, tanto en las Grandes Planicies como en el Delta del Mississippi, el Cordón Maicero, el valle del Ohio, y la mayoría de la Costa Atlántica y Sudeste.

Donde hubo buenas lluvias fue en el valle del Ohio y hacia los Estados de la costa atlántica. Allí la cosa esta mucho mejor.

Las bajas registradas en Chicago, desde mediados de la semana de la semana pasada en adelante se basaron en la probabilidad de que el Huracán Dennis lleve lluvias a las áreas secas del Delta y del Medio Oeste.

Y así... esta semana comienza con saldo positivo para los precios. La mejora se basa, motivada nuevamente, en las condiciones climáticas: pese a lo esperado, todavía no se han dado las lluvias esperadas. Los precios de Chicago inciden directamente en el mercado local y de esta forma se supera nuevamente la línea de $525 la tonelada.

Y lo que es peor para la producción de EE.UU. ya se puede decir que aunque en algunas regiones llueva, es algo tarde para superar el estrés hídrico.

Ya hay un daño considerable en EE.UU. para la soja y, para el maíz, también.

Por si esto fuera poco, se advierte ahora un impulso adicional al mercado de oleaginosos.

Según cálculos privados habría reducciones en otros países. Se tata de algunas zonas, básicamente, de China.

A su vez las políticas de utilización de bio-combustibles, especialmente en Europa, inducen a prever un incremento en la demanda de aceites vegetales.

¿Qué decir entonces sobre lo que puede venir?

No es fácil arriesgar una opinión desde una columna escrita. El analista tiene mucho por perder y, prácticamente, nada para ganar.

Pero algo podemos establecer sobre los precios locales.

Con respecto a la campaña 2005/06, las operaciones con pago y entrega en mayo"06, se mantienen bajo fuertes vaivenes, en la plaza local, entre un piso de aproximadamente US$ 165 y un techo de US$ 176. Se trata de un promedio de alrededor de US$ 170 la tonelada.

Los datos no son poca cosa, pues ellos están muy por encima de lo operado el año pasado a esta misma fecha, cuando el promedio era de US$156.

Es decir que estamos casi un 10% arriba. ¿Qué tal?

Sobre los precios del mercado disponible, uno podría pensar que difícilmente, dadas las circunstancias, puedan bajar a un nivel menor a $500 la tonelada.

Y desde este valor, hacer cálculos de $530 o $540 la toneladas, o aún más, ya no es ciencia ficción