En el mismo se representa el nivel de cobertura nubosa promedio de cuatro observaciones diarias a lo largo de los 30 días del mes. La cobertura nubosa se mide en octavos de cielo. Así por ejemplo 0/8 representan cielos despejados, mientras que 8/8 representan cielos totalmente cubiertos. Mas del 75 % de este periodo presentó distintos tipos de coberturas nubosas, lo cual independientemente de las precipitaciones que estas hayan producido, generaron una importante reducción en la amplitud térmica diaria (diferencia entre la máxima y la mínima)
A pesar de las condiciones benignas que caracterizaron al mes de Junio en cuanto a la suavidad de las temperaturas, la persistencia de nieblas, lloviznas y lluvias ligeras en zonas de sequía, las mismas condiciones sólo resultaron un paliativo para las áreas ganaderas afectadas, impidiendo momentáneamente un ulterior empeoramiento de la escasa a nula disponibilidad forrajera. Sin embargo la precipitación en general no alcanzó como para mejorar el contenido hídrico del perfil del suelo sobre todo en los lotes destinados a siembra de cosecha fina, en especial del trigo.
Sólo ha podido sembrarse en zonas aisladas de las áreas afectadas por la sequía del sudoeste de Buenos Aires y de La Pampa, en especial en aquellas donde la humedad superficial hizo posible la siembra aunque con gran riesgo debido al escaso almacenaje en capas profundas. Esta situación se va extendiendo también a gran parte de Córdoba (excepto al nordeste), donde la disponibilidad de humedad edáfica es muy inferior a la del año pasado para la misma época y donde ya ha pasado el período óptimo de siembra; si a eso se le suma la escasa probabilidad climática de recargas de agua en el suelo en esta época del año y la susceptibilidad de la zona a la sequía a fines del invierno y principios de primavera, se deduce una muy probable disminución de la superficie sembrada.
La situación opuesta se observa en Entre Ríos, afectado por continuos excesos
de agua que han demorado notablemente las siembras de trigo y lino, auque
podrían reanudarse en estos días. La mejor situación se observa en Santa Fe, que
tiene en general buenas reservas, excepto en el sudoeste, donde sin embargo han
mejorado las superficiales en los últimos días. También en el este y nordeste de
Buenos Aires las condiciones para la siembra de granos finos son favorables. En
el sudeste bonaerense, la situación empeora de este a oeste, hacia el este si
bien con cierto déficit, las condiciones no son graves debido a que las reservas
han mejorado, en la zona de Mar del Plata hay reservas óptimas, en cambio hacia
el oeste disminuyen notablemente, aunque ha habido algunas mejoras parciales.
Por otro lado insistimos en que la climatología de la zona permite esperar con
mayor probabilidad una mejora sustancial de las condiciones hídricas actuales
antes de que se termine el amplio período que dispone la zona como apto para
siembras como el trigo, el más importante de los cultivos de cosecha fina, que
se extiende hasta fines de Agosto.
En cuanto a la finalización de las tareas de cosecha gruesa 2004-2005, el mes de Junio resultó desfavorable en la región Pampeana por los escasos períodos con condiciones ambientales apropiadas, lo que contrastó con la situación de buena parte de los meses del resto del otoño que excepto en Entre Ríos, fue bastante adecuado para las tareas de recolección. En estos días más secos seguramente se podrá dar fin a las últimas tareas de esta cosecha.
La disponibilidad forrajera es normal para la época en el nordeste de la región pampeana, empeorando hacia el sudoeste donde en algunas zonas es crítica y donde el invierno ha comenzado con escasas disponibilidades de pastos en pie y con pocas reservas almacenadas.
