Y a su vez, los fondos, que saben ello, están por demás alertas a los pronósticos. Durante la semana pasada, los fondos especulativos estuvieron liquidando sus posiciones compradas en respuesta a los pronósticos climáticos que señalaban frío y húmedo para los próximos días en el cordón maicero. Pero después comenzaron a variar. Y la prima climática se hizo presente con todo.
El último reporte sobre el estado del maíz en EE.UU. registró un nuevo deterioro en el ranking de calidad sobre lo sembrado.
Las condiciones de siembra Illinois, el segundo estado productor de maíz, disminuyó su condición de bueno a excelente de 48 % la semana pasada a 32 % en la presente.
A su vez el informe dio a conocer que el maíz estaba un 4% maduro; es decir,
bastante por debajo del 9% correspondiente al año pasado, a la misma fecha.
Illinois está bajo la presión de un acentuado déficit hídrico. Y la verdad
es que no se aprecia una posibilidad bien concreta de mejora. Por ahora sólo se
advierten pronósticos de corto plazo, de 6 a 10 días, con temperaturas por
encima de lo normal y lluvias por debajo de lo normal. Tan sólo eso. ¿Acaso no
es preocupante para el productor maicero?
El retraso de las precipitaciones del este del cinturón maicero se está
convirtiendo en una pesadilla para los productores. Dentro de este contexto, el
estado de Illinois es el verdadero afectado. Es el que puede tirar abajo todos
los cálculos de producción de EE.UU.
El promedio de las estimaciones previas de los analistas para los stocks
trimestrales fue de 112,32 millones de toneladas, y un área sembrada de 33,26
millones de ha.
Hagamos un ejercicio simple. Si tan sólo se diera una baja en la producción de
aproximadamente 5%, eso implicaría una oferta de casi 20 millones de toneladas
menos respecto al nivel estimado hasta hace poco. Se trata de un volumen muy
importante que bien puede hacerse realidad, dado el contexto tan incierto en lo
que hace a humedad.
En tal caso, ya podemos hablar de considerables bajas en los stocks de EE.UU.
primer productor del mundo.
Bien vale la pena, considerando lo sensible que es el maíz a la falta de agua, mantener una estrategia de ventas conservadora. Como dijimos en anteriores informes, este puede ser un año para rotar en parte los lotes. Todavía tenemos tiempo para seguir más o menos de cerca cómo sigue el recorrido de precios.
Y se vemos que suben considerablemente, habrá que preguntarse por qué no hacer más maíz fijando precios en el futuro, si es necesario. Se viene una posible oportunidad para hacer algo bueno por el suelo. Estemos atentos para cualquier cambio de plan productivo.