Estas no necesariamente se tradujeron en una importante oferta de lluvias, las cuales quedaron restringidas al noreste de la región pampeana y el este bonaerense.

Las lluvias del mes de junio tendieron a distribuirse de acuerdo a lo esperado, es decir con un marcado gradiente de este a oeste. No obstante debemos destacar, que sobre gran parte del noreste de ER, a poco de comenzado el mes, ya se habían acumulado precipitaciones que alcanzaban a completar las que normalmente se registran en todo el trimestre frío. En general las lluvias sobre ER, superaron los valores normales para el mes, incluso sobre el sudoeste, donde el mes de mayo había dejado lluvias escasas.

Con registros bastante más modestos, pero igualmente suficientes como para completar los valores esperados, las precipitaciones se hicieron presentes, sobre la mayor parte de la provincia de SF, alcanzando incluso el sur de esta provincia donde la falta de agua era muy marcada. La franja oeste de la provincia de BA, LP y CB, muestran el normal corrimiento hacia registros bajos que suele predominar durante el mes de junio. Particularmente sobre la mayor parte de CB, las precipitaciones sumaron registros muy modestos a partir de lloviznas, observándose solo sobre el este algunas lluvias más generosas.

Al ubicar las precipitaciones dentro de un marco estadístico (1973 – 2004) y clasificar su comportamiento de acuerdo a sus apartamientos respecto de los valores normales, se destaca con claridad la sobreoferta de agua sobre gran parte de ER, la cual se extiende a sectores de SF y se despliega también sobre gran parte del este bonaerense. Debemos hacer hincapié en que las precipitaciones normales sobre el centro sur de SF están en el rango de los 20 a 30 mm y por lo tanto 10 mm mas, evidencian una sobreoferta que no necesariamente se traduce en excesos de humedad, más aún estas lluvias solo han mitigado la situación deficitaria de la zona sur. Muy distinta es la situación sobre ER, donde hubo sectores donde las marcas normales se superaron por más de 200 mm. Hacia CB, LP y oeste de BA, también predominó una oferta de lluvia normal, lo cual no quiere decir que hayan sido suficientes. Las diferencias entre las lluvias normales y las necesarias para el normal desenvolvimiento de la actividad agropecuaria, suelen crear decepciones entre los productores del oeste de la región pampeana, sobre todo cuando se arrastran deficiencias en el régimen pluvial.

Durante lo que resta de julio, las precipitaciones evolucionarían manteniendo los contrastes de humedad entre el noreste y el sudoeste de la región pampeana. Es posible que las precipitaciones tiendan a valores normales durante julio sobre ER, de modo que los excesos no tendrían la recurrencia del mes junio. Por otra parte ni con un régimen de lluvias normales se recuperarían las reservas de humedad del sudoeste de la región, lo cual genera un panorama que comienza a concretar la merma del área sembrada de trigo, que seguramente se ubicará entre los 8 y 10 puntos por debajo de la campaña pasada (~500 mil ha).