A lo largo de los últimos días de junio y los primeros días de julio no se
han observado precipitaciones de importancia, solo algunos registros modestos
acompañaron el inusual ambiente templado y húmedo dominante durante la última
semana.
La sucesión de días con alto contenido de humedad en capas bajas y lloviznas
no permitió que los excesos se removieran sobre la mayor parte de ER y sectores
del noreste de BA. Por otra parte, las mejoras que pudieron observar los
productores del sudoeste de la región pampeana dentro de este contexto han sido
muy pobres y superficiales. Dado que sobre este sector la ventana de siembra
para los híbridos con mayores posibilidades prácticamente esta cerrada, no
llamaría la atención que los recortes en el área sembrada respecto de la
campaña pasada alcancen el 8%. En cifras, significarían unas 500 mil ha menos
de trigo que lo que se implantó el año pasado. Esto independientemente de
todos los problemas que los ganaderos del sudoeste están padeciendo ante la
escasez de pasturas y la alta demanda de forrajes. Este panorama no tiene
solución en le corto plazo. Las escasas precipitaciones también se sienten
sobre CB, donde las reservas de humedad retroceden sin mayores posibilidades de
recuperarse, al menos por esta semana.
Desde las últimas horas del domingo se ha promovido una lenta pero progresiva remoción del aire templado y húmedo, que paulatinamente esta imponiendo cambio marcado en las condiciones ambientales. Durante esta semana, las precipitaciones no se harían presentes en la región pampeana, salvo en forma de lloviznas muy aisladas y asociadas a los pulsos de nubosidad que mantendrán variable el aspecto de los cielos.
La irrupción de aire frío que durante las próximas horas se hará sentir con mayor rigor, encontrará condiciones de circulación para sostenerse. La eventual presencia de vientos del norte tenderá a recircular el aire frío que tomará toda la región pampeana.
Se espera que para el día viernes se defina una zona frontal, tras la cual una nueva irrupción de aire frío afianzará las condiciones invernales con registros típicos de la época. Este sistema frontal no encontrará niveles de humedad atmosférica elevados como para que puedan perfilarse sistemas precipitantes. Esta perturbación solo se notara en un aumento de la nubosidad.