En tanto que a mediados del mes pasado la soja rondaba en un valor de tan sólo $460 la tonelada, ahora se encuentra muy por arriba de los $500. En los últimos días no llamaba, ya la atención precios que giraban en torno a $520 y $530.
Lo curioso es que en el mercado de Chicago la suba fue más pronunciada
todavía.
Mientras en la Argentina se registró un alza del 15% en EE.UU. la suba anduvo
cerca del 20%. ¿Qué tal?
¿Por qué es la diferencia? Una explicación puede darla el comportamiento de los fondos de inversión en Chicago que tienden a extremar tendencias. En cambio, el mercado local, menos influido por cuestiones especulativas y más ligado a los términos físicos, se mueve con mayor moderación frente a noticias alarmistas.
Para muestra basta un botón. El jueves 23 de junio, los precios en el mercado local quedaron mayormente sin cambios, a pesar de la fuerte volatilidad del mercado de Chicago que comenzó operando con alzas, pero cerró con bajas.
Las subas iniciales de Chicago se fundaron en el clima seco en el Medio Oeste; pero las cosas se dan vuelta rápido, tan ligeramente como los cortesanos del poder. Y así, los nuevos pronósticos, dados a conocer al momento de finalizar la rueda, produjeron ventas precipitadas.
Claro está que ésta no es la única razón. También pesa el volumen de la cosecha local. Con casi 39 millones de toneladas este año, hay una gran cantidad de soja en el mercado argentino. Así, los compradores pueden operar con mayor tranquilidad que en EE.UU y, por ende, las subas que se registran aquí no siguen exactamente la misma forma de las de Chicago.
Ahora se habla de precipitaciones beneficiosas sobre las regiones secas a
fines de la semana próxima. Claro está que son sólo pronósticos. Y el clima
en EE.UU. no es fácilmente predecible.
Sea como sea, la verdad es que la cosa se ha complicado en EE.UU. que, en definitiva es el primer productor de soja del mundo.
El clima seco en gran parte de la zona sojera del país está impidiendo la siembra. O la está demorando en forma peligrosa.
Más al sur del país, en muchos casos la decisión de no sembrar está vinculada con la propagación de la temida roya.
Así las cosas, el panorama ha mejorado notablemente, aún cuando puedan darse bajas, respecto a un mes atrás. Todo indicia que no es factible volver al piso de los $450.
Si se utilizan los mercados de futuros, se puede vender la soja de la próxima campaña, en 177 dólares por tonelada. La cosa es para pensar...
En tanto el que tiene soja guardada, enfrenta una disyuntiva vender ahora o esperar a que la seca y la roya hagan de las suyas.
Una posición conservadora sería poner los huevos en distintas canastas.
