El jueves de la semana pasada, cuando los compradores ofrecieron $ 500 en la rueda de disponible de Rosario, el flujo de órdenes vendedoras resultó impresionante.
Sin embargo, lo que parecía un sueño terminó quedando corto, y así al seguir subiendo Chicago, los precios continuaron su ascenso y la necesidad puntual de una fábrica hizo que aparecieran los $ 505. Sí señores ¡$505! Precio al que se hicieron unos lotes más, pero de poca cantidad si se compara con todo lo hecho a los $500 de más temprano.
En la rueda del viernes, se repitieron estos $500 para el disponible.
La jornada del lunes 30 de mayo, no tuvo referentes mundiales por los feriados en América del Norte.
Para la Argentina, hasta ahora, la demanda externa se ha presentado muy activa, comprometiéndose 5,5 millones de toneladas entre soja, harina, pellets y aceite de de soja desde mediados de abril hasta la semana pasada.
Todavía existe un remanente sin vender al que hay que fijaraún precio. Se trata de nada menos que unas 23 millones de toneladas de la cosecha 2004/05.
¿Y cómo viene la producción en el mundo?
En cuanto a la producción de la nueva campaña, y si bien es muy temprano todavía, resulta lógico apostar a una producción similar a la actual, pensando en un leve aumento en la superficie y una suave baja en el rendimiento por hectárea, para la Argentina.
En cambio para Brasil y haciendo números sobre un área que podría repetirse, o disminuir ligeramente, con rindes que difícilmente tengan un 3° fracaso consecutivo, se podría estimar una cosecha superior.
Estas son las estimaciones más remotas, porque ni siquiera han comenzado las siembras de Sudamérica.
Pero distinto es el caso del Norte.
Si EE.UU. mantuviera su rinde, ya estaríamos frente a una temporada 2005/06 con otra recuperación consecutiva del stock final y, por lo tanto, habría una presión hacia la baja sobre los precios en el largo plazo.
Sin embargo, los fondos han estado muy nerviosos últimamente. La campaña en el hemisferio norte ha comenzado con fuertes vacilaciones. Y se nota.
Así, el panorama se presenta de altibajos seguidos. Sorpresas y sorpresas, tendremos de aquí en más...
Esta volatilidad será una constante en tanto y en cuanto la presencia de los fondos sea tan activa.
Hasta el momento, el clima en EE.UU. ayuda a la inestabilidad. En el medio oeste se registran temperaturas y lluvias por debajo de lo usual.
El incremento de Chicago fue fruto de la preocupación generada por el tiempo en el Medio Oeste y su posible efecto sobre rindes y producción de soja estadounidense.
La realidad concreta es que todavía las adversidades climáticas no representan serias amenazas sobre el resultado final de la cosecha 2005/06.
Sin embargo, y a juzgar por el comportamiento de alta inestabilidad, el mercado parece creer que debe haber una especie de prima climática, como consecuencia de los problemas climáticos que vive EE.UU. que podrían complicar el desarrollo de la soja.
En rigor, uno diría que los fondos están adquiriendo cada vez mayor protagonismo y por ende ellos le otorgan un carácter sumamente especulativo al mercado de Chicago.
Miremos lo sucedido durante la semana pasada: los fondos fueron firmes compradores de contratos el lunes, martes y, principalmente, el miércoles. Después de haber estado adquiriendo unos 6.000 contratos diarios, el miércoles casi triplicaron ese volumen de compras, lo que determinó la suba de 7 a 8 dólares en casi todas las posiciones de soja de Chicago en la "doblemente histórica" jornada del 25 de mayo.
En tanto en las Argentina proyecciones muestran un saldo de soja para este año menor al usual.
Y ello, seguramente, correrá a favor de los precios.
Como en la montaña rusa, una vez sentado, más vale disfrutar y aprovechar las subas. Y a no asustarse, cuando vengan las bajas...
