Este comportamiento avala una cuestión dinámica estructural que potencia la
actividad de los sistemas frontales sobre el noreste de la región pampeana y el
NEA, relegando al resto de las zonas agrícolas, donde la demanda hídrica
comienza a ser generalizada con distintos grados de urgencia. El sudoeste de BA
y el sur de LP, sigue siendo el sector más afectado por la sequía, sin embargo
las reservas escasas ya generan preocupación sobre el sur de CB, sur de SF y
sudeste de BA.
El avance de perturbaciones atmosféricas desde el sudoeste, capaces de generar
sistemas de precipitación, ha reducido su frecuencia a cinco días. Esto puede
presentarse como un cambio favorable para mejorar la provisión de agua sobre la
franja oeste, sin embargo el enfriamiento del continente ha reducido la
inestabilidad provocada por los sistemas frontales. Sobre CB, centro sur de SF,
sudoeste de ER, BA y LP, los últimos frentes solo se han traducido en despliegue
de nubosidad baja, lloviznas o lluvias ligeras. Si bien la reducción de la
precipitación hacia el oeste es normal en esta época del año, la provisión de
agua, aún bajo estas circunstancias, ha sido escasa durante mayo y esto comienza
a generar un panorama exigido para las siembras de trigo.
La buena insolación se mantendrá durante la jornada del martes, aumentando la nubosidad durante el miércoles con posibles lluvias ligeras sobre el centro este de BA.
Del miércoles para el jueves se define una zona frontal sobre el sudoeste de la región, esperándose precipitaciones sobre el sur de BA durante las primeras horas del jueves. Las precipitaciones se desplazan hacia el noreste durante el viernes. Se espera que la provisión de agua sea generalizada, sin embargo los registros más importantes tenderían a ubicarse sobre el este de BA, este de SF y ER. Hacia el oeste se esperan precipitaciones, pero de menor cuantía que sobre el este.
El fin de semana se presentaría libre de precipitaciones y con buena insolación.