¿Quieren una buena? Fíjense en un aspecto del mercado: parte de la depresión en los precios locales e internacionales, registrada en las dos últimas semanas, puede explicarse por la tónica tranquila de la demanda proveniente de Oriente, a raíz de los feriados asiáticos, primordialmente en China y Japón.

La cosa no es menor ya que China es el principal comprador de soja del mundo, en tanto que Japón lo es de la oleaginosa estadounidense.

También hay que tomar en cuenta la descompresión del precio de los fletes de los commodities, ya que han comenzado a bajar gradualmente.

A partir de la disminución de los costos de los buques, también bajaron las primas C&F.

No decimos que están bajos, pero sí que están más baratos que hace uno o dos meses atrás. Las rebajas más significativas se dieron en estas últimas tres semanas. De hecho están en un rango de 10-15%. Esto no es poco. Sobre todo para la producción argentina que se encuentra más alejada de los centros de compra.

Así las cosas, los importadores lógicamente, se sintieron inclinados a esperar mayores bajas y por ende la demanda se ve alicaída.

Ahora bien: por ahora esta baja está jugando en contra. Pero, cuidado. Que tan pronto se revierta la tendencia o la percepción a la baja en los fletes, la demanda se acentuará. Al menos esto es lo que indica el sentido común.

Además hay otros depresores, más bien momentáneos, como que en EE.UU. el avance de la siembra de soja ronda el 35% y los pronósticos climáticos inmediatos son positivos.

Cierta mejora en el tiempo que aceleró las labores de implantación en EE.UU., el avance de la siembra, superior a lo anticipado por el mercado; y las ventas de los fondos son registros que actuaron claramente como hechos negativos a los precios internacionales, a lo largo de las últimas semanas. Pero ellos pueden cambiar...

Ahora, hay otros elementos interesantes. Ellos vienen de la implantación en el hemisferio norte de las oleaginosas.

La realidad, hoy por hoy, es que la posibilidad de obtener menores cosechas resulta cada vez más elevada. Además de la menor intención de superficie sojera a implantar en EE.UU., hay un considerable retraso por cuestiones climáticas en el área estadounidense y en el área destinada a la colza en Canadá.

Quizás por ello, durante el viernes 6 y el lunes, 9 la tendencia se modificó hacia la suba.

En tales condiciones, ¿quién se animaría a predecir una baja de precios? Más aún...¿sería lógico negar la posibilidad de subas en los próximos meses?