De acuerdo a SAFRAS, alrededor del 95% de la cosecha de Brasil está terminada.

¿Qué quiere decir ello para nosotros productores?
Pues que, simplemente, ya no podemos esperar grandes sorpresas venidas del país vecino.

Poco a poco, la mirada mundial comienza a virar del sur al norte. ¿Qué pasará?
La realidad es que los fundamentals no están rigiendo los mercados. Los aspecto financieros priman sobre ellos.

Hay muchos problemas en el mundo con la inversiones financieras y así los fondos siguen haciendo de las suyas...

Los productores está más que desconcertados. Pero si sirve de consuelo, los brokers y exportadores lo están más aún.

En tal situación, lo que a uno se le ocurre es que se debe aprovechar lo malo del momento, para volcarlo a favor de uno mismo.

Esmpezamos un tiempo de tranquilidad otoñal. Hay más tiempo para pensar. Entonces, conviene sentarse en la información que día a día recibimos, mirar las pizarras y largarnos a vender cuando los precio superan los 49 pesos. Por decir un monto razonable en el actual contexto de incertidumbre. Cada uno verá cuál es el suyo.