La oleaginosa en el mercado de Chicago se muestra con una tremenda volatilidad. La semana pasada que comenzó con alzas siguió con bajas, difíciles de prever pocos días atrás.

Una fuerte presión a la venta dada por los stocks récord en el mundo más proyecciones iniciales de buenas cosecha para la campaña nueva fueron el condimento para que la pendiente se acentuara.

Por si ello no fuera poco, las cuestiones del clima en Argentina y Brasil dejaron de tener peso. Los daños por la sequía en la cosecha de soja de Brasil no repercuten más en el mercado, ya que, desde hace unos cuantos días, están considerados en los precios.

De acuerdo a Safras & Mercado, al 1º de abril Brasil había cosechado el 51% de su área de soja. Tiene un suave retraso respecto al año pasado cuando a la misma fecha había levantado el 56%.

Las cifras dadas a publicidad en el informe del USDA no sorprendieron a los operadores.

El stock final de soja estadounidense fue disminuido en 1 millón de toneladas, a 10,2 millones, dentro de lo esperado por el mercado y superando ampliamente los 3 millones del año anterior a la misma fecha.

La baja de los stocks se produce por un aumento en las proyecciones de exportación de la oleaginosa estadounidense. Se proyectan exportaciones por 29,39 millones frente a las 28,4 millones del reporte anterior.

La caída bastante pronunciada en la producción en Brasil y el leve aumento de las importaciones chinas hicieron que el USDA determinara un aumento de las ventas al exterior.

Los analistas preveían una reducción, para Brasil, de 3 a 5 millones de toneladas respecto a la estimación pasada de 59 millones, como consecuencia de la sequía del sur de la región productora del Brasil. La cifra finalmente comunicada pro el USDA fue de 54 millones de toneladas.

Para Argentina la estimación sigue en 39 millones de toneladas.

Abiove (Asociación Brasileña de Industria de Aceites Vegetales) esta semana volvió a reducir su estimación a 51,7 millones.

Independientemente de lo que establezca el USDA, éste es un dato interesante.

Porque de estar la realidad más cerca de lo que dice Abiove, habrá una mayor presencia argentina en el mundo. Con menor actividad por parte de Brasil, se abren oportunidades nuevas, sobre todo cuando se proyecta que China continuará demandando soja en forma importante.

Los embarques de marzo dan un buen indicio pues se aprecia que continúa firme la demanda china.

Tomemos en cuenta que en el pasado China estaba mayormente presente en el mercado sólo durante abril-setiembre cuando la oferta local era baja (la cosecha es en la primavera argentina pues está en el hemisferio norte).

Sin embargo, en los últimos años la demanda para importar es más estable durante todo el año calendario

Ahora con la industria de molienda cada vez más importante, la forma de importar está cambiando ya que los molinos chinos tienen que comprar en forma pareja a lo largo del año.

Por ello, es probable que una vez que comiencen a agotarse las existencias de Brasil, el mercado tenderá a entonarse ya que prácticamente sólo quedará lo que resta de vender en EE.UU, en primer lugar, y luego la cosecha argentina.

Por lo tanto, a la pregunta inicial, uno puede contestar que las probabilidades de mejora son altas, sobre todo si consideramos que estamos en plena cosecha y con un precio bajo.