Los fondos se han convertido en la maldición del mercado sojero.

Con una oferta nuevamente en acción, pues la cosecha se ha reanudado en la Argentina, y con los fondos norteamericanos queriendo salir en forma apurada, el mercado doméstico hoy por hoy está realmente deprimido.

La cosecha se largó de nuevo en los lotes más altos y con todo, en Argentina. Los rindes en la zona núcleo son buenos. Y los pisos están mejor de lo que muchos pensaban.

En soja de primera, en Pergamino y Constitución se habla de 36 a 42 QQ/ha. Y en la zona de Marcos Juárez mejor.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires sigue manteniendo una estimación de producción de 37,7 millones de toneladas, mientras que las estimaciones privadas van de 37 a 38 millones.

Por ello, el factor alcista "lluvias y falta de piso" acaba de desaparecer. Y así lo vemos en los precios.

A, su vez, la volatilidad de los precios externos y el cierre mayormente bajista de las cotizaciones futuras en Chicago pasó a los precios locales.

El mercado de EE.UU., falto de nuevas noticias, y con los fondos realizando ventas -sin novedades que puedan sostener los precios-, sigue pendiente abajo. Los operadores se están preparando para un nuevo reporte de oferta y demanda mundial que se conocerá el viernes.

Se han producido nuevas pérdidas productivas en Brasil y en Bolivia. Las lluvias que se registraron en esta semana en Mato Grosso repercutirían sobre lo que efectivamente terminará cosechándose. Pero ellas estaban ya descontadas por el mercado.

En Brasil ya se ha cosechado cerca del 60% de la superficie. Las últimas estimaciones privadas de la cosecha de soja brasileña la están colocando más cerca del rango de 50 a 51 millones de toneladas.

El dólar ha estado subiendo en términos del yen y del euro, y ello es una mala noticia para los precios, dado que de esta forma los fondos tratan de salir del mercado granario y colocarse con dólares en otras opciones de inversión.

Y la siembra en el hemisferio norte, prácticamente, está en la etapa de inicios.

Son tres pinzas que aprietan sobre los precios: la cosecha de Sudamérica, los fondos en escape, por mayor valor del dólar, y los inicios de la siembra en el Norte.

Así las cosas, es probable que China se retraiga un tiempito y en consecuencia es bastante previsible que los precios experimenten un tiempo de chatura.