En Chicago, el valor más bajo del año fue el correspondiente al día 4 febrero pasado, cuando tocó 183,5 dólares por tonelada. En realidad la soja está, por ahora, en franca recuperación, aunque con altibajos y gradualmente. El maldito piso ha quedado atrás. La pregunta es: ¿volveremos?
Si debemos seguir los lineamientos del análisis técnico y para el contrato marzo, el precio de la soja afirma la tendencia a la suba.
El lunes, último día de febrero la soja siguió en alza. Los futuros de Chicago siguen con subas por compras de los fondos especulativos ante algunos cambios fundamentales en el mercado agrícola, responden comprando con la idea de adelantarse a futuras mejoras.
El clima en Brasil, segundo productor mundial y primer productor del hemisferio sur, es el foco de atención de la operatoria futura de todo el complejo oleaginoso en los mercados mundiales. La falta de lluvias sobre la región productora del sur brasileño genera preocupación a los operadores sobre los posibles rindes a obtener. Según fuentes privados de ese país, la producción de soja podría alcanzar apenas 58 millones de toneladas. Un volumen muy inferior al de las 63,3 millones de toneladas inicialmente proyectadas.
Muchos analistas hablan de bajas en el orden de los tres millones de
toneladas respecto a los cálculos de hace tan sólo un mes atrás. Como se
puede apreciar, en la agricultura no hay nada seguro. Dependemos de las nubes
que pasan y por ello es difícil cualquier cálculo.
Claro está: lo que uno tiene que saber es que cuando cambia una tendencia,
muchas veces, hay un efecto exageración (over shooting) que puede inducir al
productor a sentirse en el mejor de los mundos y, así, dormirse en los laureles
del mercado que son tan traicioneros como el peor de los enemigos. Como en la
mitología griega, el canto de las sirenas puede significar la ruina; por ello
hay que seguir remando, como en los peores momentos.
A este cuadro de abrupto escepticismo en la producción del hemisferio sur, hay que agregar lo que dice el USDA: el área cultivada con soja en los EEUU para 2005/06 podría bajar casi un millón de hectáreas, alcanzando a 29,62 millones de hectáreas, como consecuencia del miedo a la roya asiática, a los bajos precios registrados hasta mediados de mes, cuando los productores deciden qué hacer. El área recortada sería, entonces, a recomponer materia orgánica, con la siembra del maíz.
También el precio del dólar respecto a otras divisas ayudó a la mejora de
los precios. El dólar sufrió una caída diaria pronunciada contra las
principales monedas el día 22/02 y así la soja recibió un impulso en los
precios ( y de los demás granos).
Pero cuidado con este sueño: hoy cantan las sirenas, pero mañana...mañana
pude haber cambios. En el corto plazo, pueden haber rebotes alcistas y una
reticencia de los productores norteamericanos a vender mercadería. Sin embargo,
sigue habiendo claras razones para un panorama deprimido en los precios, algo
menos triste del que había hace tan sólo unos pocos días atrás, pero triste
al fin.
En síntesis, los fundamentos del mercado se mantienen negativos y pese a que los precios aumentaron en el corto plazo. Esto no es más que una duda sobre la producción de Sudamérica. Y esta duda es la que fundamentalmente accionó el aparato del temor en los mercados que suelen responder algo histéricamente. Sobre todo los fondos.
No olvidemos que hay mucha retención en el mundo por parte de los
productores (de EE.UU. y también de Argentina) y, cuando ellos comiencen a
creer que es el momento para vender, harán bajar los precios.
Difícilmente se llegue al escenario tan negativo de hace un mes atrás. Pero
seguramente éste será mucho peor que el del año pasado.
Un consejo: no reciba consejos. Piense y actúe con la razón.