El nuevo reporte del USDA estimó un nuevo aumento en los stocks finales del cereal estadounidense y a nivel global, que confirma la sobreoferta de los granos forrajeros en el mundo.
Los stocks finales de EE.UU. pasaron a ser ahora de 51,1 millones de toneladas ( antes era de 49,8 millones según el reporte de enero), muy por arriba del año pasado donde los stocks quedaron en 24,3 millones.
Con una cosecha de maíz estadounidense casi 15% superior a la campaña 2003/04, las exportaciones se proyectan similares.
A nivel mundial, la producción se proyecta ahora en 701,82 millones de toneladas cuando en el anterior informe la estimación era de 700,57 millones, muy superior a las 622 millones de la campaña 2003/04.
Obviamente con este cuadro los precios están prácticamente moribundos. Los bajos precios internacionales del maíz, comparado con otros años, son claramente resultado del récord de producción de maíz estadounidense y la gran oferta de granos gruesos que se registra a nivel mundial
El precio FOB del maíz argentino para embarque más cercano se mantiene en alrededor de 77 dólares por tonelada.
Como puede apreciarse este valor está muy por debajo de los 93,5 dólares, FOB Golfo de México, del maíz estadounidense. Es una diferencia muy grande.
Con respecto al embarque abril, para la nueva cosecha, la cosa es preocupante. Los valores FOB oscilan alrededor de los 80 dólares por toneladas. Este nivel correspondería, a nivel local, a un FAS teórico de aproximadamente 60 dólares. ¡Son precios prácticamente de remate!
Estos valores permiten al maíz argentino mantenerse muy competitivo en el mercado mundial, y así es fácil para la exportación argentina ganar mercados.
La realidad es dura: en términos FOB, el maíz de nuestro país está casi 10 dólares por debajo del maíz estadounidense, una diferencia que podría ser parcialmente atenuada por los mayores costos de transporte para la mercadería de Sudamérica.
Dentro de esa mayor oferta se encuentran las perspectivas de cosecha argentina. Las recientes precipitaciones en la región núcleo maicera favorecieron el llenado del grano. Gracias a las condiciones climáticas en el norte, noroeste y oeste de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y oeste de Entre Ríos habrá excelentes rindes.
En el sur de Buenos Aires, las precipitaciones vinieron como anillo al dedo, ya que la falta de humedad estaba empezando a afectar al cultivo.
Las lluvias de febrero han inducido a mejorar las proyecciones. El USDA, en su estimación mensual, acaba de incrementar la proyección de producción argentina de maíz 2004/05 a 17,5 millones de toneladas (antes era 17 millones).
Los datos oficiales, sobre la próxima cosecha de maíz, se mantienen entre 18 y 19 millones de toneladas de producción
Ahora bien ahora surge un interrogante. Si bien la Secretaría de Agricultura de Argentina estima que las exportaciones para la próxima campaña podrían aumentar de 2 a 3 millones de toneladas, debido al aumento en la producción, la cosa se va a ver al momento de vender el maíz por parte de los agricultores, pues muchos de ellos son ganaderos o tiene convenios de suministro con actividades ganaderas.
Bien vale recordar el dicho del hombre de campo: cuando baja el precio del maíz, hay una suba automática del peso del vacuno o del cerdo.
Este año, por primera vez desde que comenzó la actividad de engorde a corral, el negocio en la Argentina no será la diferencia de compra- venta sino que va a darse en los kilos engordados en cada animal. Así es muy probable que buena parte del grano de maíz vaya a dar a la alimentación animal.
De ser así podría haber alguna sorpresa en los precios a mediados de año. Y sobre todo una sorpresa para los cálculos oficiales de exportación.