Con la soja creciendo en los campos de nuestro país, llegaron finalmente las lluvias. Ahora, en buena parte, los productores tiene razones para estar mas tranquilos.
En la zona núcleo, la gran mayoría de los lotes de primera pasaron fases críticas para la definición de rindes -especialmente los de variedades sembradas más temprano-, yendo desde el inicio de la formación de vainas hasta el llenado del grano.
Y finalmente llegaron las precipitaciones en el fin de semana.
Cosecha vamos a tener. Difícilmente se cumpla la predicción del USDA que algo temerariamente largó hacia el mundo, contribuyendo de esta forma a la baja de precios. En vez de las 39 millones de toneladas, seguramente el número final va a estar mas próximo a las 37/38 millones de toneladas.
En este momento nos hallamos en un período de transición. Se terminó la cosecha de EE.UU y nos acercamos a las trillas de Sudamérica.
¿Cómo nos encuentra este tiempo de transición?
Pues bien, la situación en Argentina puede resumirse así:
Todavía hay un considerable remanente de la campaña pasada. Se estima que habría entre 1,5 y 1,8 millón de tonelada de soja sin vender, sin tomar en cuenta el stock remanente de la campaña 2002/03.
Se observa una demanda internacional todavía quieta
Y finalmente, las posibilidades de que se obtenga una cosecha importante son muy altas.
En tal caso, lo que uno podría inferir es que el panorama actual es más bajista aún.
De no ser por la disposición negativa de los productores a desprenderse de mercadería, la verdad es que la situación en compleja para los precios ya que todo patea en contra.
Pero hay que tomar en cuenta algo: la baja de precios de los futuros de soja de Chicago lleva cuatro meses. Es un período bien largo. Los indicadores sostienen esta tendencia bajista .
No en balde ello, bien vale remarcar que el mercado hace rato que ha asumido
estos factores bajistas y por ende los actuales precios se han establecido en
consonancia con ellos. ¿Por qué decimos ello?
Pues porque si se llega a dar cualquier tropiezo no contemplado hasta el
momento, lo razonable sería aguardar un inmediato salto positivo frente a tal
adversidad. Pueden darse abruptos picos frente a noticias inesperadas.
Fíjense que al principio de la semana pasada, Chicago mostró una mejora. Y ella fue porque los operadores se dieron cuenta del problema de stress hídrico que estaba comenzando a sufrir Argentina por una lado. Y por otro,.tanto en el área de Sorriso, Mato Grosso, como en el estado de Goias la cosecha de soja quedó sin iniciarse por las lluvias.
En Mato Grosso y Goias, Sao Paulo y Paraná las fuertes lluvias impidieron las adecuadas aplicaciones de fungicidas con el consecuente peligro de expansión de la roya.
En suma: todavía hay mucho trecho por recorrer y los precios pueden dar algunas saltos puntuales que habrá que aprovechar.