Está claro que las bajas de los últimos meses en los precios agrícolas sorprendieron por su fuerza. Es cierto que las cosecha vinieron bien y que los stocks se mantienen elevados pero la verdad es que la demanda no se achicó.
Con ello pretendemos decir que si bien la oferta ha estado en suba, tal aumento no justifica la caída tan precipitada de los precios, sobre todo de los dos últimos meses.
Nos preguntamos qué ha pasado, pues la demanda no ha sido tan floja.
De hecho hay un elemento claramente favorable a los precios. Se trata de las paridades de las principales divisas del mundo con respecto al dólar.
Es sabido que monedas como el euro o el yen se han valorizado con respecto al dólar. O lo que es lo mismo, el dólar ha perdido valor respecto a tales monedas.
Dado que el euro y el yen son las monedes de dos importantísimos importadores de granos y subproductos, la demanda de tales países tiende a ser fortalecida por un dólar debilitado.
Fíjense cómo ayuda la paridad del dólar. Hoy el maíz de la nueva cosecha ronda el valor de dólares 80 por tonelada; se trata de un precio que convertido a la moneda de la Unión Europea apenas alcanza un nivel de 60 euros. Una bicoca.
Por ello que con estos valores, muchos productores dedicarán los cereales a la alimentación de sus haciendas.
Si los precios son analizados desde el mercado local (al productor) veremos que, tal cual nos muestra el cuadro de más abajo, la cosa es preocupante sobre todo para los cereales.
Lo que está pasando con el maíz es terrible y si seguimos así la cuestión de la rotación de lotes se convertirá en una utopía.
Como se puede apreciar en el cuadro, la diferencia entre el precio promedio de los últimos doce años, en pesos actualizados, y el de hoy es de nada menos que un 30%. Sí señores, hoy con un quintal de maíz compramos un 30% menos que lo que hacíamos en promedio de los últimos doce años.
Con márgenes de tal naturaleza, podemos hablar de números negativos si no se dan las cosechas más o menos aceptables y o si se trata de campos alejados de los puertos.
Obviamente, la baja de la soja es la que golpea hoy con mayor fuerza a la prensa en general, pues desde hace unos seis meses la caída ha sido brutal. Pero sin duda es el maíz el mayor perjudicado. El cuadro es bien claro al respecto.
Precios históricos y actuales de los principales granos
En pesos actualizados (IPMNG) por quintal
En todo esto, juega en contra, en forma definitoria, un nivel de derechos de exportación (retenciones) muy elevados, que fueron aceptados por la comunidad productora, cuando los precios eran los de hace dos años. Pero ahora la cosa es diferente.
Queda la posibilidad cierta de que los precios internacionales suban motorizados por una demanda favorecida por la paridad del dólar. Pero será también necesario que se presione con toda fuerza para modificar la política de derechos de exportación.