No es que tratemos de adivinar, pero sí de analizar un escenario futuro posible.
A esta altura de la campaña, se puede decir que está prácticamente completa la siembra de la soja. Y tal como vemos, ella viene bien; por ello, los mercados están descontando una cosecha muy buena y de allí que observamos cómo está flojo el precio internacional y local. Y la tendencia a corto plazo se muestra negativa.
Frente a este cuadro, quizás valga la pena hacer un ejercicio de imaginación. Si levantamos la mirada y ponemos nuestra atención en el mediano plazo, es decir en el segundo semestre del año, apreciaremos que surgen varios interrogantes que pueden llegar a dar vuelta la taba.
Obviamente, dados los niveles de stock, no se trata de un cambio radical pero sí, al menos, de la posibilidad de una mejora en los precios. ¿Puede cambiar el derrotero negativo de la soja?
Cuando en la Argentina hayamos terminado la cosecha de la oleaginosa, en EE.UU. estará por comenzar la siembra de maíz y en seguida la de soja. En ambos commodities, el país norteamericano es el primer productor del mundo; por ello vale detener nuestra mirada allí.
La campaña de soja en EE.UU. fue muy buena y todo marca que la de Sudamérica tendrá un alto nivel de rendimiento. En tal cuadro, los precios como es de imaginar está en baja.
Sin embargo el temor a la roya, cada vez más expandido en EE.UU., puede modificar la tendencia.
Por ejemplo, en Argentina, en las zonas sur y centro de Santa Fe, la última campaña tuvo un aumento del 20% en el área sembrada, en detrimento de la soja.
En EE.UU. puede pasar algo similar. No olvidemos que no sólo está actuando ya el miedo a algo desconocido sino también un problema de costos y de rentabilidad. Según distintos cálculos, la rentabilidad del maíz sería ya superior sobre todo por los mayores costos que acarrearía la siembra de esta oleaginosa.
Si EE.UU. es el primer productor del mundo de soja, y comienza su nueva campaña con una baja de la siembra, cosa que veremos con antelación si se da un aumento de la siembra de maíz, lo lógico será estimar que los precios de la soja tenderán, en principio, a la suba y los del maíz a la baja.
Se trata de un tema para pensar. Y para tomar en cuenta a la hora de vender. ¿Qué le parece?