Para esta campaña, las condiciones meteorológicas en Argentina se están dando muy bien.
La única parte donde hubo problemas fue en Río Cuarto; allí se resembraron los lotes perjudicados por granizo. También en Entre Ríos se resembró en determinados lotes.
En la llamada zona núcleo, los cultivos de primera se encuentran en las fases vegetativas más avanzadas, cuando no directamente en floración.
Y hay una buena: hasta la fecha no se registran, de forma considerable, daños por enfermedades o plagas. Esto vale mucho; claro que no es una noticia para dormirse...
Según los datos de la SAGPyA y Bolsa de Cereales de Buenos Aires, más del 90% de la superficie cultivable con soja está sembrado en nuestro país.
De esta forma casi 14 millones de hectáreas estarían implantadas, y con buena perspectiva de desarrollo.
Por el lado de las ventas al exterior, por el momento, no se aprecian exportaciones importantes; los compromisos muestran un lento avance.
Los mercados de demanda mundial permanecen en una suerte de siesta santiagueña, como si los efectos del calor agobiante de estos días en Argentina se hubiese extendido al mundo.
China, el principal demandante de soja del mundo, se halla entre la necesidad de reabastecer stocks de harina de soja, la retención que están manteniendo los productores chinos y la expectativa que tiene por una baja de precios, como consecuencia de la gran oferta de soja que habría en el mundo, a partir de la cosecha de Sudamérica.
Probablemente, las fábricas chinas comiencen a moverse en este mes. Hay indicios de que los bancos de esa nación a flexibilizarán sus políticas crediticias, morigerando las tasas de interés. De cumplirse ello, notaremos una aceleración en las importaciones chinas.
Mientras cunde esta calma chicha, en EE.UU. aparece un temido frente de tormenta: la roya asiática. Los motores se están calentado para iniciar la nueva campaña y el campo de batalla se presenta difícil para los productores.
Es muy factible que este problema que ataca a la zona sojera del primer productor del mundo transforme el mercado de granos estadounidense.
Seguramente, la soja sea desplazada en buena medida por la siembra del maíz.
Luego de la primera detección de roya asiática en Louisiana a principios de noviembre, se encontró el hongo en Alabama, Arkansas, Florida, Georgia, Mississippi, Missouri, Carolina del Sur y Tennessee.
No se trata de una cosa menor. Y el problema está asustando a los productores de este país.
No resulta descabellado estimar que pueda haber una baja de más de un millón hectáreas en la intención de siembra de soja. Es factible que los productores, mayormente los del Medio Oeste, pasen a sembrar maíz.
Además del riesgo hay un problema serio de costos que incide directamente en la rentabilidad por hectárea.
Se estima que, en el 2005, el maíz tendría una rentabilidad entre 10 y 25 dólares por hectárea mayor que la soja. Sin tomar en cuenta la baja de rinde por hectárea que podrá darse.
Lógicamente: una baja en la siembra en EE.UU. significaría un buen empujón para los precios. Veremos qué pasa...
Como podemos darnos cuenta, en commodities no hay nada claro; el futuro está lleno de cambios, para bien o para mal.